El danés Joachim Trier escribe y dirige una maravillosa película sobre las relaciones familiares muy deudora del cine de Bergman, pero abierta a la esperanza.
Esta especie de “precuela” de “Batman”, centrada no en el superhéroe, sino en el policía James Gordon, tiene mucho potencial para la ficción y el entretenimiento, aunque aún no lo ha explotado del todo.