Pedro Almodóvar
La interpretación de Penélope Cruz es lo mejor de una película que tropieza por exceso de didactismo.
Almodóvar ha rodado una cinta que puntúa más alto que algunas de sus últimas creaciones, y que es una suerte de testamento sobre el séptimo arte.
Con esta historia de una madre alejada de su hija, Almodóvar recupera el nivel que había perdido y vuelve sobre sus temas de siempre, aunque con algo más de profundidad.
El director nos lleva a situaciones imposibles que provocan bochorno, y los actores tienen que seguirle el juego.
Almodóvar entrega una obra menor, en que brilla por momentos su talento y presenta algunos planteamientos nuevos.

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