¿A más modernidad, menos religiosidad? No lo cree así el filósofo canadiense Charles Taylor, aunque su idea de la religión en la era secular es la de una fe sin certeza.
Ante la crisis financiera, la ética social católica puede servir para humanizar el sector económico y empresarial y para recuperar un capitalismo moralmente responsable.
Ni agitador ni revolucionario, el arzobispo de El Salvador actuó movido por una fe profunda y por el servicio a los pobres, como muestra una biografía de hace algunos años.
La propuesta de Sloterdijk de que el pago de impuestos pase a ser voluntario, puede sonar extravagante, pero le sirve para reflexionar sobre las debilidades de la cultura capitalista.
Este clásico de la Teoría Política expone la génesis filosófica y el desarrollo intelectual del nacionalismo y su influencia en la política de los dos últimos siglos.
Ensayo clarificador sobre el sistema de pensiones, materia que con facilidad es objeto de confusiones mediáticas, políticas demagógicas e interpretaciones ideologizadas.
Cinco cardenales y cuatro teólogos reflexionan sobre el sacramento del matrimonio y explican teológicamente por qué los divorciados y vueltos a casar no pueden ser admitidos a la comunión eucarística.
Más que a un conjunto de normas o leyes, la referencia a la sharía se ha convertido hoy, en el mundo musulmán, en una cuestión identitaria e ideológica.
Entre 1906 y 1921 se publicaron las cinco novelas que componen esta saga que la historia de esta familia de la alta burguesía inglesa típicamente victoriana.
J. Micklethwait y A. Wooldridge, director y gerente de “The Economist”, plantean la necesidad de una revolución política para sacar del atolladero a nuestras democracias maltrechas.
A pesar de la crisis que atraviesan los sistemas políticos occidentales, expertos como Francis Fukuyama creen aún que la democracia liberal es la mejor forma de organización política.
J. Micklethwait y A. Wooldridge, director y gerente de “The Economist”, plantean la necesidad de una revolución política para sacar del atolladero a nuestras democracias maltrechas.