Una nueva sección, para películas sobre cuestiones fundamentales de la condición humana, supone un giro notable respecto de la corrección política de los últimos años.
Polanski recrea con todo lujo de detalles en la ambientación el caso Dreyfus, y lanza un alegato contra el antisemitismo y la manipulación de los medios.
El prefecto de la Congregación para los Obispos, Card. Marc Ouellet, recuerda a los obispos alemanes que no pueden tomar decisiones que afecten a la Iglesia universal.
Bajo la hipnotizante belleza de Anna Poliatova yace un secreto que le permite desatar una imparable agilidad y fuerza y convertirse en una de las asesinas más temidas por los gobiernos del mundo.
Ritesh Batra insiste en las relaciones poco convencionales, pero llenas de delicadeza, entre personas muy diferentes; aquí, lo hace además con un final antológico.
En la última temporada, de la que se responsabiliza Netflix, se introduce una retahíla de contenidos ideológicos que siguen al dictado la agenda políticamente correcta.
Francisco exhorta a la Conferencia Episcopal alemana a salvaguardar la comunión con la Iglesia universal y a dar prioridad a la renovación espiritual frente a las reformas estructurales.
La cuarta entrega de “Toy Story” mantiene el altísimo nivel en que dejó a la serie, hace nueve años, la tercera película de la franquicia, tanto en la animación como en el guion.
Una serie que trata, en clave de “thriller”, temas de actualidad política como los informadores y la desconfianza entre servicios secretos amigos, el auge de movimientos populistas de derechas o la injerencia de Rusia.