A través de unas interpretaciones y una puesta en escena sensacionales, Alexander Payne vuelve a hacer una lúcida y animante disección de la miseria y la grandeza humanas.
J. A. Bayona confirma su calidad y proyección en esta impresionante recreación de la Tragedia de los Andes, más introspectiva y trascendente de lo que cabía esperar.
Ridley Scott ofrece un largo y episódico “biopic” de Napoleón Bonaparte, muy espectacular en su pirotecnia épica, pero sórdido, difuso y superficial por dentro.
Woody Allen retorna con una nueva reflexión sobre la libertad y el azar, en la línea de “Match Point”, pero más ligera, más divertida y algo más optimista.
La británica Vanessa Caswill ofrece una fresca y emotiva dramedia romántica, de gran hondura antropológica, en la que rezuman veracidad los jóvenes actores Haley Lu Richardson y Ben Hardy.
El norirlandés Mark Cousins ofrece un estupendo documental de creación, que sorprende sobre todo por sus nuevos enfoques sobre el estilo narrativo y visual del mago del suspense.
Fesser da continuidad a su éxito de 2018 con otra aventura deportiva, divertida, entrañable y formalmente más brillante, pero más discutible en sus planteamientos de fondo.
El sudafricano Neill Blomkamp ofrece una espectacular y dramática película de acción, basada en el popular videojuego de Polyphony Digital y en la historia real de Jann Mardenborough, uno de sus jugadores más destacados.
Pese a sus discontinuidades narrativas y su excesivo metraje, esta quinta entrega es una vistosa y emotiva culminación de la saga de aventuras quizás más popular de la historia del cine.
Este sólido primer largometraje de la francesa Julie Lerat-Gersant ofrece una certera crítica social a través del drama de una adolecente embarazada en un hogar de acogida.