Los recelos respecto a la adopción y a las hipotéticas secuelas que dejaría en el niño, no reparan en que la alternativa –aborto u orfanato– puede ser mucho peor.
Muchas mujeres quieren seguir siendo madres sin renunciar a su carrera profesional. Pero los planteamientos que imperan en el mercado laboral no lo ponen fácil.
El trabajo doméstico es una clave para mejorar la sociedad, dice un “think tank” internacional que acaba de publicar un volumen de estudios sobre el hogar.
El caso del padre que apenas ve a sus hijos no es ya tan típico de altos ejecutivos: se da más en hombres de clase modesta que necesitan hacer largas jornadas de trabajo para mantener a la familia.
Los datos recientes más completos, correspondientes a Gran Bretaña, indican que la oleada de divorcios iniciada en los años 70 está remitiendo en este siglo.
Un escándalo sacude al sistema noruego de protección a la infancia, tradicionalmente muy ágil para retirar la custodia a los padres al menor indicio de irresponsabilidad.
Un estudio publicado por la Universidad de Harvard revela que la crianza en un ambiente espiritual ayuda al bienestar psicológico de los menores y los aleja de algunos peligros reales.
Londres constata un aumento de los matrimonios forzados de menores británicos en el exterior: sus familias se los llevan durante las vacaciones y ya no vuelven.
En el Encuentro Mundial de Dublín, el Papa destacó la gran contribución que pueden hacer a la sociedad las familias cristianas, sin necesidad de ser extraordinarias o perfectas.