En EE.UU. las minorías afroamericana e hispana acceden cada vez más a la universidad, pero su tasa de graduación sigue siendo bastante inferior a la de los blancos.
Algunos casos recientes del Reino Unido y Estados Unidos ponen de manifiesto que la libertad para debatir en la universidad incomoda a quienes aceptan sin fisuras el progresismo establecido.
En Italia y Francia asociaciones de padres han protestado contra campañas que pretendían adoctrinar a sus hijos en asuntos referentes a la afectividad y la sexualidad.
Para financiar la Universidad en España, se propone más gasto público y unas tasas variables en función de la renta familiar y del rendimiento académico.
En la escuela de algunos países se abre paso la idea de que la educación del carácter es tan importante como los resultados académicos, y muchas veces el recurso para mejorarlos.