De familia burguesa, el húngaro Sándor Márai (1900-1989) participó activamente en los ambientes literarios del periodo de entreguerras hasta que, durante el régimen de Miklos Horny, se exilió. Regresó a Hungría antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando se instauró el régimen comunista, su obra fue prohibida. Márai consiguió volver a exiliarse en 1948 y, tras una estancia en diferentes países europeos, se instaló en Estados Unidos.
Antes de ser postergado había sido un escritor de mucho éxito, que recuperó tras su tardía rehabilitación y la concesión del Premio Kossuth, el máximo galardón artístico húngaro. En España, aunque se habían editado algunas de sus novelas en los años 50 y 60, era un escritor desconocido hasta que a partir de 1999, gracias a la conmoción que supuso la publicación en la editorial Salamandra de El último encuentro, se han vuelto a editar sus obras con notable éxito.
Último día en Budapest es un relato repleto de recuerdos y añoranzas sobre el ambiente de escritores y artistas en la capital húngara del periodo de entreguerras. Márai se centra en la figura de su maestro literario, Gyula Krudy, que en la novela recibe el nombre de Simbad. Un buen día de mayo, Simbad salió de su casa con la firme determinación de conseguir “sesenta péngos” para comprar un bonito traje a su hija pequeña, que ese día cumplía años. Pero pronto se olvida de su objetivo y, arrastrado por los recuerdos, recorre lugares muy significativos para él, como los cafés donde solía escribir, los baños turcos y los restaurantes que solía frecuentar. En estos espacios, Simbad recuerda emociones y anécdotas que le trasladan a los años de la vida bohemia de su juventud.
Marái realiza un emocionado ejercicio de memoria y un sentido homenaje a un mundo que ya se encuentra casi desaparecido. Su protagonista recorre diferentes lugares, muchos muy emblemáticos incluso hoy día, de esas dos mitades de la ciudad, Pest y Òbuda (si se ha estado allí, se podrá disfrutar más de la lectura). Publicada en 1940, Márai se sirve de Simbad para ofrecer un muestrario de sus recuerdos personales