La hora violeta

La hora violeta

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2023)

Nº PÁGINAS216 págs.

PRECIO PAPEL18,90 €

PRECIO DIGITAL7,99 €

GÉNERO

Se cumplen diez años de la aparición de este libro biográfico en torno al duelo. La lectura de La hora violeta es como un uppercut que llega derecho al corazón. Sergio del Molino (Madrid, 1979) narra su propio dolor como padre que acompaña a su hijo Pablo en el hospital durante un año, hasta que le diagnostican un raro tipo de leucemia y fallece.

Este tiempo de dolor profundo se interpreta y regula literariamente, se le da profundidad temporal y dimensión filosófica pero sin recursos religiosos. El padre se pregunta y reflexiona, intenta, con su mujer, afrontar con entereza la situación que les atenaza. Recuerda los primeros meses de la vida de Pablo, su alegría, sus juegos, vacaciones, fotos: recuerdos que no son sensibleros ni solo domésticos, sino ensamblados literariamente. Se titula La hora violeta porque, como el verso de La tierra baldía de T.S. Eliot (“te mostraré el miedo en un puñado de polvo”), es algo de lo que un padre no se recupera.

El propio autor ha comentado que con él buscó convertir la enfermedad y la muerte de su hijo en literatura para dar forma a ese sufrimiento con un estilo austero y contenido. Del Molino es periodista y cuatro novelas suyas preceden a ésta. En La hora violeta el modelo de estilo sobrio que ha elegido es Primo Levi en Si esto es un hombre. Por otro lado, el tema es similar a Mortal y rosa de Francisco Umbral, pero Sergio deja claro en las primeras líneas de su novela que a su hijo le va a llamar –al diferencia de Umbral– por su nombre, como una declaración de principios.

La novela es rotunda en su economía de personajes: Sergio, el padre, es el que dialoga imaginariamente con Pablo, y a cierta distancia se encuentran los demás: su mujer, amigos, otros padres de oncología pediátrica y todo el personal hospitalario. Se refuerza así la soledad y la voz literaria del autor que domina el relato. Su reflexión y alejamiento de los tópicos y de lo políticamente correcto, como, por ejemplo, de hablar de que el paciente “lucha” contra el cáncer, eludir el melodrama, hablar con objetividad de los médicos y personal hospitalario, de otros padres en situación similar a la suya. Y todo esto de un modo directo y claro, hermoso y sincero que envuelve al lector.

Lograr un libro sincero y que, a la vez, sea buena literatura y trate sobre la enfermedad que precede a la muerte del propio hijo no es tarea sencilla. Del Molino lo logra. Se enfrenta al dolor con las armas de la literatura y cree que su estilo es una postura moral. Y que la sobriedad es una virtud narrativa. Escribe con el corazón abierto, con furia y rabia, con objetividad. Todo esto se percibe en una novela que no es ficción, pero sí literatura: Del Molino elige referencias a grandes literatos y menciona la música que en esos meses le acompañó y que era también una forma elemental de expresar su dolor. Se trata de un libro sencillo, lleno de dolor, pero también de belleza. Esta nueva edición, revisada, incluye un epílogo del autor.

Versión actualizada de la reseña publicada el 23-10-2023 sobre la edición de Mondadori.

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