El debate migratorio lleva ya años consolidándose como uno de los grandes ejes de confrontación política en las democracias occidentales. La UE se enfrenta constantemente a países del bloque que rechazan sus cuotas de inmigración. Estados Unidos ha impulsado una agresiva campaña de deportación que ha disminuido el sólido apoyo del que Trump gozaba en esta materia. La preocupación por la inmigración decide elecciones.
España, mientras tanto, viene de discutir de nuevo sobre la regularización de inmigrantes en un contexto de presión demográfica, necesidades del mercado laboral y tensiones en determinados territorios.
Lo interesante es que, junto a la evidente polarización, empiezan a emerger matices en espacios donde hasta ahora predominaba…
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2 Comentarios
muy acertado y prudente análisis. Gracias
¡Muchas gracias por leer!