Transgénicos: ¿hay razones para el miedo?

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Duración lectura: 13m. 32s.

Preguntas y respuestas de la OMS sobre los alimentos genéticamente modificados
La comercialización de alimentos genéticamente modificados ha dado lugar a un debate acerca de sus efectos sobre la salud humana y el medio ambiente. Como consecuencia de la inquietud sobre sus posibles riesgos, en la Unión Europea se ha establecido una moratoria para la aprobación de nuevos productos transgénicos. Para despejar dudas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha preparado un elenco de preguntas y respuestas (1) donde explica lo que se sabe actualmente sobre los alimentos genéticamente modificados. Según este estudio, el recelo es injustificado en muchos casos. Ofrecemos una selección de preguntas y respuestas del informe de la OMS.¿Qué son los organismos genéticamente modificados y los alimentos genéticamente modificados?

Los organismos genéticamente modificados (OGM) pueden definirse como organismos en los cuales el material genético (ADN) ha sido alterado de modo artificial. La tecnología generalmente se denomina “biotecnología moderna” o “tecnología genética”, en ocasiones también “tecnología de ADN recombinante” o “ingeniería genética”. Ésta permite transferir genes seleccionados de un organismo a otro, también entre especies no relacionadas. Dichos métodos se utilizan para crear vegetales GM, que luego se sirven para desarrollar cultivos de alimentos GM.

¿Por qué se producen alimentos GM?

Los alimentos GM se desarrollan -y comercializan- porque se considera que tienen ciertas ventajas tanto para los productores como para los consumidores. El objetivo es lograr un producto más barato, con mayores ventajas (porque duren más o tengan mayor valor nutricional) o ambas cosas. En un principio, los que desarrollaban semillas GM deseaban que fueran aceptadas por los productores; por lo tanto, se concentraron en innovaciones que los agricultores (y la industria alimentaria en general) pudieran apreciar.

El objetivo inicial del desarrollo de vegetales sobre la base de organismos GM fue aumentar la protección de los cultivos. Los cultivos GM actualmente en el mercado tienen como objetivo principal aumentar el nivel de protección de los cultivos, haciendo resistentes a las plantas contra plagas causadas por insectos o virus o aumentando su tolerancia a los herbicidas. (…)

¿Se evalúan los alimentos GM en forma diferente de los alimentos tradicionales?

En general, los consumidores consideran que los alimentos tradicionales, que usualmente se han consumido por miles de años, son inocuos. (…) En el caso de los alimentos GM, la mayoría de las autoridades nacionales consideran que son necesarias evaluaciones específicas. Se han establecido sistemas específicos para la evaluación rigurosa de organismos GM y alimentos GM tanto respecto a la salud humana como al medio ambiente. Por lo general, no se realizan evaluaciones similares para los alimentos tradicionales. Por lo tanto, hay una diferencia significativa en el proceso de evaluación antes de la comercialización para estos dos grupos de alimentos. (…)

¿Cuáles son los principales motivos de preocupación para la salud humana?

Si bien las discusiones teóricas han abarcado una amplia gama de aspectos, los tres temas principales debatidos son las tendencias a provocar reacciones alérgicas (alergenicidad), la transferencia de genes y el cruzamiento lejano (outcrossing).

Alergenicidad. (…) No se han hallado efectos alérgicos en relación con los alimentos GM que se encuentran actualmente en el mercado. Los protocolos para pruebas de alimentos GM han sido evaluados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la OMS.

Transferencia genética. La transferencia genética de alimentos GM a células del organismo o a bacterias del tracto gastrointestinal serían preocupantes si el material genético transferido afectara en forma adversa a la salud humana. Esto sería particularmente relevante si se transfirieran genes de resistencia a antibióticos, usados para crear OGM. Si bien la probabilidad de transferencia es baja, recientemente una comisión de expertos de FAO/OMS ha recomendado el uso de tecnología sin genes de resistencia a antibióticos.

Outcrossing. La migración de genes de vegetales GM a cultivos convencionales o a especies silvestres relacionadas (llamado outcrossing), así como la combinación de cosechas provenientes de semillas convencionales con otras obtenidas de cultivos GM, puede tener un efecto indirecto sobre la inocuidad y la seguridad de los alimentos. Este riesgo es real, como se demostró cuando aparecieron rastros de un tipo de maíz que sólo fue aprobado para alimentación animal en productos del maíz para consumo humano en los Estados Unidos. Muchos países han adoptado medidas para reducir la combinación, incluyendo una clara separación de los campos donde se desarrollan cultivos GM y los campos de cultivos convencionales. (…)

¿Cuáles son los motivos de preocupación en cuanto al medio ambiente?

Entre los temas que preocupan están: la capacidad de los OGM para dispersarse, con la posibilidad de que los genes de ingeniería genética se introduzcan dentro de especies silvestres; la persistencia del gen una vez que el OGM ha sido cosechado; la susceptibilidad de los organismos contra los que no van dirigidos (por ej., los insectos que no son perjudiciales) al producto genético; la estabilidad del gen; la reducción del espectro de otros vegetales, con la consiguiente pérdida de biodiversidad; y un mayor uso de sustancias químicas en la agricultura. La inocuidad de los cultivos GM para el medio ambiente varía considerablemente según las condiciones locales.

Las investigaciones actuales se concentran en: el efecto potencialmente perjudicial para los insectos beneficiosos o una inducción más rápida de insectos resistentes; la posible generación de nuevos patógenos vegetales; las potenciales consecuencias perjudiciales para la biodiversidad vegetal y la vida silvestre, y un menor uso de la importante práctica de rotación de cultivos en ciertas situaciones locales; y el desplazamiento a otras plantas de genes de resistencia a los herbicidas.

¿Son inocuos los alimentos GM?

Los diferentes organismos GM incluyen genes diferentes insertados de diferentes maneras. Esto significa que cada alimento GM y su inocuidad deben ser evaluados caso por caso, y que no es posible hacer afirmaciones generales sobre la inocuidad de todos los alimentos GM.

Los alimentos GM actualmente disponibles en el mercado internacional han pasado las evaluaciones de riesgo y no es probable que presenten riesgos para la salud humana. Además, no se ha demostrado que el consumo de dichos alimentos por la población general en los países donde fueron aprobados haya tenido efectos sobre la salud humana. (…)

¿Qué tipos de alimentos GM se encuentran en el mercado internacional?

Todos los cultivos GM disponibles en el mercado internacional en la actualidad han sido diseñados usando una de tres características básicas: resistencia al daño causado por insectos, resistencia a las infecciones virales y tolerancia a ciertos herbicidas. Todos los genes usados para modificar cultivos provienen de microorganismos (ver cuadro).

¿Han pasado una evaluación de riesgos los productos GM en el mercado internacional?

Todos los productos GM actualmente en el mercado internacional han pasado las evaluaciones de riesgos realizadas por las autoridades nacionales. Estas diferentes evaluaciones por lo general siguen los mismos principios básicos, incluida una evaluación del riesgo para el medio ambiente y la salud humana. Estas evaluaciones son minuciosas y no han indicado ningún riesgo para la salud humana.

¿Por qué hubo preocupación sobre los alimentos GM entre algunos políticos, grupos de interés y consumidores, especialmente en Europa?

(…) La confianza de los consumidores europeos en la inocuidad de los alimentos ha disminuido significativamente como resultado de los sobresaltos alimentarios que tuvieron lugar en la segunda mitad de los años 90, que no están relacionados con los alimentos GM. Esto también influyó en las discusiones sobre la aceptación de los alimentos GM. Los consumidores han cuestionado la validez de las evaluaciones de riesgos, tanto respecto a los riesgos para la salud como para el medio ambiente, concentrándose principalmente en los efectos a largo plazo. La alergenicidad y la resistencia antimicrobiana han sido otros aspectos debatidos por las organizaciones de consumidores. Las preocupaciones de los consumidores desencadenaron una discusión sobre la conveniencia del etiquetado de los alimentos GM, para permitir una elección consciente. Al mismo tiempo, ha sido difícil detectar rastros de OGM en los alimentos: esto significa que las concentraciones muy bajas por lo general no pueden detectarse.

¿Cómo ha afectado esta preocupación a la comercialización de alimentos GM en la Unión Europea?

Las preocupaciones de la población sobre los alimentos GM y los OGM en general han tenido una influencia significativa en la comercialización de los productos GM en la Unión Europea (UE). De hecho, han llevado a que se estableciera una moratoria sobre aprobación de productos GM. Por lo general, la comercialización de alimentos GM y OGM es objeto de una amplia legislación. La legislación comunitaria existe desde principios de los 90. El procedimiento de aprobación para la liberación de OGM al medio ambiente es un tanto complejo y básicamente requiere el acuerdo entre los Estados miembros y la Comisión Europea. Entre 1991 y 1998, la comercialización de 18 OGM fue autorizada por una decisión de la Comisión Europea.

A partir de octubre de 1998, no se concedieron más autorizaciones y en la actualidad hay 12 solicitudes pendientes. Algunos Estados miembros han invocado una cláusula de salvaguardia para prohibir temporalmente la colocación de maíz y productos de colza GM en sus mercados nacionales. Hay en la actualidad nueve casos en curso. Ocho de ellos han sido examinados por un Comité Científico sobre Vegetales, el cual en todos los casos consideró que la información presentada por los Estados no justificaba estas prohibiciones. (…)

En octubre de 2002 entra en vigor una directiva revisada. La directiva actualiza y refuerza las normas existentes sobre el proceso de evaluación y gestión de riesgos, y toma de decisiones respecto a la liberación de OGM al medio ambiente. También prevé el seguimiento obligatorio de los efectos prolongados asociados con la interacción entre OGM y el medio ambiente.

En la UE, el etiquetado es obligatorio para los productos derivados de la biotecnología moderna o productos que contengan organismos GM. (…)

¿Por qué están preocupados ciertos grupos por la creciente influencia de la industria química en la agricultura?

Ciertos grupos están preocupados porque consideran que unas pocas compañías químicas están logrando un indeseable control de los mercados de semillas. La biodiversidad y la agricultura sostenible se benefician más con el uso de una rica variedad de cultivos (…). Estos grupos temen que, como resultado del interés de la industria química en los mercados de semillas, la gama de variedades utilizada por los agricultores pueda reducirse principalmente a cultivos GM. Esto influiría en la canasta de alimentos disponibles de una sociedad así como en la protección de cultivos a largo plazo (por ejemplo, con el desarrollo de resistencia contra plagas de insectos y tolerancia a ciertos herbicidas). El uso exclusivo de cultivos GM resistentes a herbicidas también haría al agricultor dependiente de estas sustancias químicas. Estos grupos temen una posición dominante de la industria química en el desarrollo agropecuario, tendencia que consideran insostenible.

___________________________________(1) 20 questions on genetically modified (GM) foods, 15-X-2002.Schmeiser contra Monsanto: “¿Cómo apareció la colza transgénica en mi campo?”

La introducción de modificaciones genéticas en plantas para conseguir una mejor producción está protegida por patentes. Pero los cultivos transgénicos tienen una peculiaridad evidente: la información genética se transmite de modo natural y se reproduce, de modo que bastaría adquirir un número pequeño de semillas para extender un determinado cultivo GM. La solución adoptada por las compañías productoras de estas semillas es obligar a la compra anual de la siembra transgénica: no está permitido ni revender ni utilizar la cosecha original para seguir cultivando el producto transgénico.

Por otro lado, como señala la OMS, uno de los problemas que pueden provocar los transgénicos proviene de la mezcla de las distintas variedades de las especies cultivadas. La medida de seguridad adoptada es el distanciamiento de los cultivos de plantas tradicionales de las genéticamente modificadas. Pero esta práctica no garantiza la separación perfecta: el viento puede llevar el polen a otros campos; las máquinas usadas para cosechar y tratar un tipo de semilla pueden usarse también con la otra… Puede darse así el cruce entre variedades de modo incontrolado, lo que difuminaría la protección legal de los cultivos transgénicos.

Todos estos elementos se han encontrado en el conflicto entre el agricultor canadiense Percy Schmeiser y la multinacional Monsanto, el caso más emblemático hasta ahora de enfrentamiento entre un agricultor tradicional y una gran compañía de tecnología agrícola.

En 1996, Monsanto introdujo en Canadá un tipo modificado de colza, diseñado para ser resistente al herbicida Roundup, que produce la misma compañía y que es muy utilizado. Los agricultores de Saskatchewan empezaron a interesarse más por la colza, y creció el cultivo de este cereal. Desde mucho tiempo atrás, Percy Schmeiser cultivaba ya este cereal, mejorando la calidad por sus propios medios. Monsanto fue vendiendo su variedad de colza modificada, con la cláusula que obliga al agricultor a readquirir la semilla cada año. Contrató a una agencia privada de detectives para controlar el cumplimiento de esta regla, y en poco tiempo salieron a la luz decenas de casos de fraude.

En 1998 la compañía presentó una demanda contra los agricultores, en defensa de sus patentes. La mayor parte de los casos se solucionaron con pactos extrajudiciales. Percy Schmeiser, por el contrario, se negó a pagar las indemnizaciones. No contento con negar las acusaciones de haber plantado colza resistente de Monsanto en su campo, contraatacó. Demandó a la empresa por haber tomado las medidas necesarias para evitar que el cultivo transgénico se mezclara con su colza natural. La prueba que presentó es que los camiones cargados con colza de Monsanto recorren una carretera que linda con los terrenos de Schmeiser. Y es precisamente en esa zona de los cultivos donde ha proliferado la colza transgénica.

La defensa de Schmeiser explicó a los jueces que la colza tiene una semilla muy resistente y ligera, y que por eso puede reproducirse allí donde no se ha cultivado. Además, Schmeiser nunca ha usado el herbicida Roundup, por lo que la colza de Monsanto no le beneficia. Y, por otra parte, sus sembrados están entremezclados: no podría usar de modo extensivo el Roundup.

A pesar de todas estas alegaciones, los tribunales han dado la razón a Monsanto. Primero el juez de Saskatoon, en junio de 2000. Y ahora el Tribunal de Apelaciones, en una sentencia del 4 de octubre de 2002. Los jueces se han apoyado en la presencia de colza transgénica en los campos de Schmeiser, quien jamás ha adquirido los derechos para cultivarla. Y le han condenado a pagar una indemnización, todavía por concretar.

Pero Schmeiser no se rinde. Tiene un pasado de activismo político local (fue alcalde durante años, y en su juventud diputado de la asamblea regional), y ha recorrido muchos países. No se ha limitado a actuar en los tribunales: se ha puesto en contacto con varias ONG, ha dictado conferencias en diversos países (en las que denuncia los peligros de los cultivos transgénicos para la independencia de los agricultores y la conservación del medio ambiente); concede entrevistas; tiene una página web (www.percyschweiser.com)… Y, después de la sentencia del Tribunal de Apelaciones, ha anunciado que recurrirá al Tribunal Supremo de Canadá. Se ha entregado a una causa que, según declaró después de hacer pública su intención de recurrir, “ya no es la causa Schmeiser: es la causa de todos los agricultores del mundo” (Le Monde, 17-X-2002).

Ricardo Calleja Rovira