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La poesía de santa Teresa

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2015)

Nº PÁGINAS126 págs.

PRECIO PAPEL11 €

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Con motivo del quinto centenario del nacimiento de Teresa de Jesús, se han publicado numerosos libros sobre la santa abulense, así como reediciones de sus obras en prosa, entre las que hay que destacar sin lugar a dudas la del Libro de la vida, del profesor e investigador Fidel Sebastián, editado por la Real Academia de la Lengua.

Es evidente que los escritos en prosa de santa Teresa son más importantes y ocupan muchas más páginas que sus poesías. Pero estas no pueden desligarse de aquellos ni de su vida, pues hay testimonios de que, en sus andanzas por los caminos de España para realizar su tarea de fundadora, a la santa le gustaba cantar e improvisar poemas o canciones de corte popular.

Me parece un acierto este libro, formado por un breve estudio, claro y didáctico, del poeta y profesor Joaquín Benito de Lucas (Talavera de la Reina, 1934) sobre la obra poética de la santa y por las poesías mismas, al menos aquellas sobre cuya autoría parece que no hay dudas. Hay que tener en cuenta que hasta el siglo XVIII apenas se prestó atención a las poesías teresianas, que se recogieron a través de la tradición oral de las monjas del Carmelo, con lo que esto supone de imprecisiones, reelaboraciones, imitaciones…

Cuando santa Teresa escribe, Boscán, Garcilaso de la Vega, san Juan de la Cruz han introducido ya en España la métrica y las estrofas renacentistas italianas. Sin embargo, ella sigue pautas más tradicionales y próximas a los cancioneros castellanos de la época. Una característica de su poesía es la divinización de temas profanos o contrafactum, algo no exclusivo de ella, sino propio de la poesía religiosa y especialmente de la mística. Son temas sacados de tradiciones populares y escritos con el afán de ayudar sobre todo a sus monjas en el camino de ascenso hacia Dios. Sin embargo, también hay algunos poemas, como el titulado Dilectus meus mihi, en los que se acerca a las grandes cumbres de la poesía mística. Como señala Benito de Lucas, la poesía de santa Teresa refleja “un espíritu inflamado de amor divino, un alma ardiente que, por medio de los métodos tradicionales de la lírica, busca comunicarse con los demás, con ella misma y con Dios”.

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