Charles de Gaulle, el estadista rebelde

Charles de Gaulle, el estadista rebelde

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2020)

Nº PÁGINAS224 págs.

PRECIO PAPEL17,50 €

GÉNERO

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Puede parecer incompatible la rebeldía con ser un hombre de Estado, pero, para Charles de Gaulle, ir a contracorriente fue el camino para convertirse en un gran estadista. Así lo explica Pablo Pérez López, profesor de Historia en la Universidad de Navarra, en esta biografía que conmemora el cincuenta aniversario del fallecimiento del famoso general (9 de noviembre de 1970).

Su rebeldía provenía de su integridad: buscaba siempre la decisión correcta, tanto en la esfera política como en la personal. Por ello, aunque apartado del ejército, exiliado y condenado a muerte, es capaz de hacer oír su voz, disentir con Churchill y Roosevelt, y lograr un asiento entre las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial.

Pablo Pérez López afirma que, gracias a su prestigio, fue capaz de convencer, primero, al pueblo francés y, más tarde, a los líderes internacionales, de que su país no se había desmoronado, que había una resistencia organizada. ¿De dónde surge esta grandeza de ánimo? Se trata de un rasgo evidente ya durante la I Guerra Mundial, en la que es hecho prisionero por los alemanes y protagoniza numerosas tentativas de huida.

El ensayo, además de recordar los principales acontecimientos históricos que protagonizó, recuerda su vida personal: su familia, su matrimonio; se detiene en Anne, su hija con síndrome de Down, que era “su alegría y su fuerza”, y quien, según confesaba, lo ayudó a dar sentido a su vida.

No se puede pasar por alto su contribución a la formación de la V República con ese sistema semipresidencialista tan característico. Después de haber dimitido por el desagrado que le causaban las luchas partidistas, se le reclama para solventar la parálisis del Estado, como más tarde afrontó la crisis de Argelia y el Mayo del 68.

Esta obra demuestra perfectamente la sentencia que afirma que la historia es maestra de la vida, pues estamos ante un ensayo con un claro carácter formativo, que descubre los rasgos del verdadero liderazgo. Además, su lectura engancha. Las declaraciones y mapas que incluye ayudan a comprender mejor el contexto en el que vivió De Gaulle. En definitiva, un excelente volumen para jóvenes y no tan jóvenes, interesados en la política y en la historia.