En 1979, Ocáriz publicó Amor a Dios, amor a los hombres. Amar con obras recoge ese libro, pero ha sido reelaborado y ampliado, como explica en la introducción. Analizar el doble precepto de la caridad, exponer el orden del amor, resulta imprescindible para no adulterar su naturaleza. Si la caridad pierde su referencia a Dios, se corre el peligro de absolutizar lo mundano. Pero una caridad no preocupada por el prójimo, no vivida, se desvirtúa. La caridad es, así, el
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