U-571

Director: Jonathan Mostow. Guión: Jonathan Mostow, Sam Montgomery y David Ayer. Intérpretes: Matthew McConaughey, Harvey Keitel, Jake Weber, David Keith. 115 min. Jóvenes.

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En 1941, los aliados están perdiendo la batalla del Atlántico. Los U-boats (submarinos) alemanes hunden todo barco enemigo, y están a punto de cortar la línea de suministros que une Estados Unidos con Inglaterra. Un submarino norteamericano debe abordar a uno alemán y capturar una de sus famosas codificadoras Enigma. Con ella podrán localizar los sumergibles germanos y cambiar el curso de la guerra.

Dentro del cine bélico, el de submarinos tiene un esquema que se repite con regularidad. Jonathan Mostow (Breakdown) se ha ceñido demasiado a él, y ha escrito un guión convencional, solo abrillantado por la espectacularidad de una moderna puesta en escena, a la medida de las posibilidades técnicas disponibles en el Hollywood actual. Estas permiten asaltos en la noche, hundimientos, persecuciones, batallas pequeñas, medianas y grandes. La trama central, por supuesto, es falsa: la codificadora Enigma fue recuperada por tropas terrestres británicas.

U-571 reconoce abiertamente sus deudas con El submarino, de Wolfgang Petersen (1981), y con Duelo en el Atlántico, de Dick Powell (1957). Sus grandes momentos son herederos de esas dos cintas, no solo al reflejar el ambiente claustrofóbico sino, sobre todo, por su enfoque colectivo. Los conflictos personales, de celos y disciplina, no interesan demasiado, a pesar del buen trabajo de actores como Harvey Keitel o Matthew McConaughey, e incluso del cantante Jon Bon Jovi. Pero cuando está en juego el submarino, y su tripulación reacciona como un único organismo, la historia recobra fuerza.

Un buen entretenimiento, en definitiva, que muestra las posibilidades de la tecnología moderna, y que confirma que esa tecnología nunca suple al guión, sino que como mucho lo realza.

Fernando Gil-Delgado