The Game

Director: David Fincher. Guión: John Brancato y Michael Ferris. Intérpretes: Michael Douglas, Sean Penn, James Rebhorn, Deborah Kara Unger, Peter Donat. 131 min. Jóvenes-adultos.

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Los guionistas de La red y el director de Alien 3 y Seven unen sus fuerzas en este inquietante film de intriga, que aborda con cierta profundidad un buen número de temas actuales. Nicholas Van Orton (Michael Douglas), un hombre de negocios rico, egoísta y divorciado, pasea su triste soledad por San Francisco. Obsesionado por controlarlo todo, y especialmente a los demás, su programada existencia da un vuelco radical en su 48 cumpleaños. Ese día, su hermano (Sean Penn) le regala una inscripción en un juego singular, que organiza una misteriosa empresa. Nicholas acepta y, desde ese momento, su vida se transforma en un torbellino de pesadilla.

Tras su fachada de convencional historia de acción, el guión incluye una sugestiva reflexión ética contra la insolidaridad del modelo yuppie de triunfo a cualquier precio y, en general, contra el materialismo rampante. Al paso, también ofrece lúcidos elementos de juicio en torno a la paradoja del creciente afán de seguridad y de la también creciente fascinación por lo desconocido y las sensaciones fuertes. Todo ello, desde una perspectiva que no se queda en la simple constatación de daños, sino que busca posibles soluciones en la necesidad, primero, del arrepentimiento y, después, de la asunción de valores como la compasión, la solidaridad o la amistad.

Todos los actores encarnan con convicción estos interesantes conflictos dramáticos, y el joven David Fincher los traduce eficazmente en imágenes, volviendo a demostrar el poderoso vigor visual y la capacidad de instrospección psicológica de su estilo. Sin embargo, esta vez su realización se vuelve a ratos un poco fría, lo que provoca también ciertas caídas del ritmo narrativo. Además, cede un par de veces -aunque de modo más bien fugaz- a la sórdida crudeza que ya mostró en Seven. En cualquier caso, tanto formal como antropológicamente, The Game está bastante por encima de la media, y consigue plenamente su objetivo de mantener en vilo al espectador y llevarlo hasta una catarsis final.

Jerónimo José Martín

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