Steamboy

Director: Katsuhiro Ôtomo. Guión: Sadayuki Murai y Katsuhiro Ôtomo. Dibujos animados. Música: Steve Jablonsky. 120 min. Jóvenes.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Llega la última película del animador japones Katsuhiro Ôtomo, que alcanzó fama mundial por su “Akira”, de 1988, y que se convirtió en un referente del manga y el anime, a través de una visión post-apocalíptica del Tokio de 2019. Ôtomo vuelve a la reflexión catastrofista con “Steamboy”, ambientada en la Inglaterra victoriana, donde se está celebrando la Exposición Internacional de Londres, y se especula sobre las armas de destrucción masiva que algunas naciones o empresas pueden presentar. Un chaval llamado Ray recibe una misteriosa bola metálica de su abuelo Lloyd, un gran científico. A partir de ese momento, Ray entra en un mundo de increíble intriga y aventura. La bola metálica resulta ser una llave secreta a una fuerza de incomparable poder. Pero existen poderosas instituciones que desean apoderarse de la bola con fines bélicos, y la lucha por hacerse con ella será implacable.

La película, que ha requerido diez años de preparación, es un excelente trabajo de animación en 2D, detallista y minuciosa, tanto en su presentación de la ciudad de Londres, como en las maquinarias que nos muestra. Con una estética retrofuturista que nos recuerda a “Sky Captain y el mundo del mañana”, Ôtomo reflexiona sobre las implicaciones éticas de la ciencia, los conflictos generacionales, la lealtad familiar y las complejas relaciones paternofiliales, al tiempo que plantea los límites de la industria bélica, de las empresas armamentísticas y su influencia en la política internacional e incluso en el medio ambiente. Aunque su planteamiento de la filosofia de la historia es muy inmanentista, no deja de poner el dedo en llagas innegables de la humanidad.

Todo ello, supeditado a un festival de imágenes realmente portentoso, quizá algo excesivo, en el que se reconoce la huella de los grandes maestros del anime japonés.

Juan Orellana

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares