¿Por qué Internet es la salvación del cine?

GÉNEROS,

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Todo el mundo dice -como el director Álex de la Iglesia en la gala de los Goya- que Internet es el futuro del cine en España. Pues venga, a ponerse las pilas, porque está demostrado que tanto la descarga como el streaming a la carta es de hecho el presente, legal, de calidad, flexible, atractivo y compatible en países como EE.UU o Canadá.

Entre los cálculos estudiados, una oferta de 7 euros al mes para cine ilimitado a domicilio terminaría con el 80% de la piratería, la crispación social, la baja audiencia de determinadas cintas y la ruina actual de la mayor parte de las distribuidoras. Pero claro, las distribuidoras que actúan en España tienen que colaborar. El foco no está en la ministra Ángeles González Sinde: está en las compañías y en las entidades de gestión.

El streaming como solución

¿Qué significa streaming? Para quien aún no haya visto nunca la tele en directo en la web, que es el mejor modo de entenderlo para los no expertos, invito a ir a RTVE, la BBC, NBC o CNN. El significado de la palabra es corriente continua de datos, normalmente de audio -radio- o vídeo -televisión y cine-, que permite al usuario que está conectado a una web a través de cualquier dispositivo (PC, móvil, PlayStation o nuevas tabletas tipo iPad) acceder en el momento que quiera, a veces gratuitamente, o mediante una suscripción, sin necesidad de descargarse el archivo.

Al principio del streaming, hace 15 años, hacía falta “descargar” el archivo del programa o la película al disco duro; ahora no, lo que permite garantizar que no se copie y distribuya. Obviamente la industria necesitaba garantías y entonces se entendía el “miedo la red”, pues el valor de una obra no puede precipitarse al vacío sin un sistema de seguridad, pero ya no hay excusa.

Oferta escasa del cine español

En España hay al menos dos sitios que ofrecen cine online a un precio razonable. Su problema es de catálogo, uno geográfico y otro de industria, y de escasa ambición.

Filmotech es la oferta oficial de la industria del cine español y es una web TV que técnicamente funciona bien, pero cuyo catálogo y oferta comercial no es atractivo. Los gestores son los propios productores a través de EGEDA. El coste por visionado de película es razonable, 2 ó 4 euros, dependiendo del título.

Aquí está el listado completo de películas que Filmotech ofrece en su web. Concluyan ustedes en cuanto el cine, cortos y largometrajes. En series de televisión -gran producto de consumo online especialmente en jóvenes-, no tienen nada apetecible. Las series son fundamentalmente infantiles y están anticuada.

El segundo es Filmin, muy bueno en resolución pero limitado en catálogo pues se refiere al cine independiente, de culto o élite (off-Hollywood). Concretamente el catálogo contiene unas 600 películas de cine (entre ellas una de Álex de la Iglesia). ¿Es atractivo para pagar los 15 euros al mes? Pienso que no.

En oferta infantil ganan la partida tanto Disney como Clan TVE a la carta que, en este último año, ha mejorado notablemente su contenido, tecnología y valor añadido.

Mejoras imprescindibles

Nunca he escuchado a los productores españoles lanzar estos productos con entusiasmo. Tampoco en ferias, y he acudido a algunas. Por ejemplo, en el inicio de este fenómeno en el American Film Market de Santa Mónica (California), en 2007 se lanzó el portal Hulu.

Filmotech es mezcla de web de streaming a la carta, de portal de publicidad para DVD y sitio informativo de taquilla. En el supuesto de que el catálogo siguiese siendo fundamentalmente español, o de co-producción española, faltan al menos varias mejoras imprescindibles:

  • Que se reduzca la ventana de distribución fuera de salas, pues muchos espectadores no tienen un cine a mano o no pueden acudir por razones económicas.

  • Que anuncien la fecha de la disponibilidad en el sitio que desaliente a la piratería.

  • Que aumente el catálogo. Este punto es clave, y afecta también al otro gran grupo industrial del cine, el de la distribución.

Además, desde el punto de vista del marketing, las webs tienen que ser más atractivas. Es necesario dar opciones de pruebas gratuitas durante uno o dos meses que incentiven al usuario a pasarse a este sistema. Como ocurre en NetFlix (un mes) o Hulu (una semana).

Tampoco otras entidades de gestión han abierto la discusión. No les interesa y no se comprende por qué. El monopolio en la fijación de las tarifas, los derechos remuneratorios percibidos y la total falta de transparencia de los repertorios hacen crujir el suelo. Las tres entidades de gestión titulares de los derechos a los que cualquier usuario debe remitirse -a las tres, ojo, no a una sola- si quiere distribuir cine son:

  • SGAE: Gestiona derechos de propiedad intelectual de autores y editores de obras musicales, teatrales y audiovisuales.

  • EGEDA: Gestiona derechos de propiedad intelectual de productores de obras y grabaciones audiovisuales (películas, documentales, series de televisión, etc.).

  • AISGE: Gestiona derechos de propiedad intelectual de actores, dobladores, bailarines y directores de escena.

Sería necesario que la gestión de las royalties se unificara: no hay modo de comprar derechos de distribución (en hospitales, hoteles, etc.), sin pagar “triplete”. Y eso es otro tapón.

Ejemplos de éxito

He tenido la oportunidad de vivir unos meses en Estados Unidos y he probado los servicios de distribución online de cine. Blockbuster busca un remedio a la quiebra de los videoclubs clásicos, y alquila y sirve por correo los DVD o Blu-ray en casa; también tiene oferta online, pero no llega a batir a NetFlix, la gran videoteca online.

Además, los negocios son rentables. Aquí dos noticias del Wall Street Journal a comienzos de 2011 informan sobre los beneficios de ambas compañías. “Netflix registra un aumento de abonados”. Atención al dato: tiene 3,1 millones de suscriptores, no sólo por negocio online, también por servicio a domicilio de vídeos de alquiler, por correo postal, sin costes, pudiendo almacenar varias películas en casa durante una semana. Hulu, más orientada a contenidos televisivos, ha acordado mejor distribución con la red de cable Viacom.

________________________

Loreto Corredoira es profesora titular de Derecho de la Información en la Universidad Complutense de Madrid ([email protected]). Este artículo se publicó en la web Ciberlaw Clinic.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares