Pan y rosas

TÍTULO ORIGINAL Bread and Roses

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Director: Ken Loach. Guión: Paul Laverty. Intérpretes: Pilar Padilla, Adrien Brody, Elpidia Carrillo, George López, Alonso Chávez. 110 min. Jóvenes-adultos.

A través de la historia de Maya, una joven mexicana que cruza la frontera para reunirse con su hermana Rosa en Los Ángeles, Ken Loach (Agenda oculta, Lloviendo piedras) ofrece un nuevo ejemplo de cine comprometido, social y profundamente humano.

Pan y rosas, tercera película en la que Loach colabora con el guionista Paul Laverty, denuncia la explotación y las injusticias más flagrantes en el país más rico y libre del mundo. La lucha de los empleados de la limpieza por lograr un salario decente cobra grandeza y dignidad al convertirse en un drama humano. Vemos a Maya cruzar la frontera y ser secuestrada. Vemos los problemas de su hermana mayor por sacar adelante a su familia. Comprendemos sus miedos y dudas, su precaria situación como limpiadora de oficinas, y cómo la llegada de Sam, un joven sindicalista, trastoca su pequeño mundo. Maya se hará sindicalista y se enfrentará a su hermana en la que es, sin duda, la mejor escena de la película. Podemos así calibrar el valor de lo que Sam ofrece a estos inmigrantes: promete mucho pero les pide que arriesguen todo.

La película tiene el tono de un documental, con secuencias rodadas cámara al hombro y figurantes no profesionales, auténticos protagonistas de la historia que representan; tal vez por eso el argumento pone en el mismo plano elementos de valor desigual. La narración fluye con facilidad. A diferencia de otros films de Loach ambientados fuera de Gran Bretaña (La canción de Carla, Tierra y libertad), éste pisa terreno firme; el guión está mejor asentado y mejor documentado. También ha acentuado los rasgos más entrañables y el humor, debido en parte a la riqueza y entusiasmo de los personajes, y en parte a una positiva evolución de este autor, que empieza a dominar el arte de no cargar las tintas.

Fernando Gil-Delgado

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