Basada en la novela homónima, la serie presenta a Margo Millet, que, embarazada de su profesor de la universidad, deja los estudios para tener a su bebé. Hija de unos padres disfuncionales y en una situación de precariedad económica, Margo abrirá una cuenta en OnlyFans para salir adelante.
El creador de la serie es David E. Kelley, uno de los más prolíficos de la industria norteamericana (Presunto inocente, El abogado de Lincoln, Big Little Lies). Especialista en aglutinar repartos excelentes y tramas adictivas, tan fáciles de consumir como difíciles de creer e incapaces de convencer, esta ficción tiene claras sus señas de identidad.
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Margo está interpretada por una gran actriz como Elle Fanning, que a los quince minutos ya ha protagonizado tres escenas de sexo explícito. En estos primeros capítulos se plantea con profundidad la decisión de si merece la pena traer al mundo a un bebé en lo que parecen ser las peores condiciones posibles, se cuestiona con ironía ciertas posturas feministas y se desarrolla una relación madre-hija compleja. Todo con humor, ternura y un talento interpretativo de primer nivel también en los personajes secundarios, a los que dan vida Michelle Pfeiffer, Greg Kinnear y Nicole Kidman.
La serie pierde pronto sus aspectos más reflexivos para fiarlo todo a una comedia sexual de trazo grueso, con personajes caricaturizados, y que rehúye de cualquier densidad dramática. Los guionistas apuestan, no ya por la ambigüedad moral, sino por empaquetar en un discurso maniqueo su propuesta: los buenos son los que apoyan a Margo en su carrera de OnlyFans y los malos son los que la juzgan por ello.
Aunque hay giros dramáticos, el tono es claramente cómico, con diálogos y situaciones ingeniosas que pretenden que el espectador no crea que lo que está viendo es, en realidad, una tragedia. El espectador se sumerge en ese universo artificial de las redes sociales, de la viralidad y de la hipersexualización, de la mercantilización de la intimidad y del cuerpo, con un tono desenfadado y superficial, que amortigua cualquier posibilidad de debate social y desarrollo en profundidad de los personajes.