Los últimos días

Los últimos días

TÍTULO ORIGINAL Los últimos días

PRODUCCIÓN España - 2013

DURACIÓN 100 min.

PÚBLICOAdultos

CLASIFICACIÓNSexo

ESTRENO27/03/2013

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Los últimos días cuenta una misteriosa pandemia que se asemeja a la agorafobia y que se va extendiendo por Europa, por grandes ciudades europeas. En el mismo edificio de oficinas de la zona financiera de Barcelona están encerrados Marc, un ingeniero informático, y Enrique, un duro ejecutivo de la compañía. La crisis une a dos hombres muy dispares en una odisea por una ciudad fantasma.

Los directores y guionistas barceloneses David y Álex Pastor lograron con Infectados (2009) una digna película de género apocalíptico que rodaron en inglés y con actores norteamericanos en Albuquerque (Nuevo México). Los jóvenes cineastas (35 y 32 años), que han estado trabajando en series españolas como Al filo de la ley y El Barco, vuelven al apocalipsis, que esta vez se produce en España.

El guión de los Pastor es inteligente, sabe jugar con tramas universales que hacen de la película una experiencia interesante. No es un alarde de originalidad, pero la aventura tiene un sello personal que consigue que el viaje resulte ameno, intenso y atractivo. Quim Gutiérrez y José Coronado están muy bien en sus papeles de pareja a la fuerza, con intervenciones episódicas de una Marta Etura que sigue creciendo como actriz.

El diseño de producción de Balter Gallart y los efectos digitales funcionan en buena medida porque la película está muy bien rodada. La fotografía de Daniel Aranyó (Invasor) tiene fuerza y carisma, con una planificación muy hábil para evitar que el presupuesto sea razonable y no se dispare. Fernando Velázquez (Mamá, Lo imposible, El orfanato) pone música a la función, que al ser un viaje por una desolada ciudad, necesitaba una melodía en la que conviviesen el terror, el miedo y la esperanza.

Cercana a El incidente de Shyamalan, esta notable película española tiene el acierto de evitar a los zombies, de los que ya estamos verdaderamente ahítos. Una breve secuencia sexual y una bromita anticlerical desentonan en el conjunto.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares