Los Reyes Magos

TÍTULO ORIGINAL The Three Wise Men

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Director: Antonio Navarro. Guión: Juanjo Ibáñez, Juan Ignacio Peña y Javier Aguirreamalloa. Dibujos animados. 80 min. Todos.

Un 5 de enero, un camarero de Brooklyn relata la historia de los Reyes Magos a un chaval que hace años perdió la ilusión por la Navidad. Melchor, Gaspar y Baltasar, tres magos de procedencias y caracteres muy diversos, se encuentran y viajan juntos en busca del Mesías. Pero, para poder presentarse ante el Rey de Reyes, deberán encontrar los míticos Tesoros Reales y superar diversas pruebas relacionadas con sus propios defectos. También tendrán que luchar contra el ambicioso Rey Herodes y su diabólico consejero, Belial. En estos desafíos contarán con la ayuda de dos jóvenes hebreos: Tobías, aguerrido oficial de la guardia de Herodes, y Sarah, una joven audaz que lucha contra el tirano.

Esta coproducción hispano-francesa padece ligeras discontinuidades narrativas y visuales; pero casi no empañan una factura sobresaliente, con excelentes fondos, expresivas animaciones de personajes y una planificación igualmente brillante en las espectaculares escenas de acción y en los interludios líricos, dramáticos o cómicos.

De todas formas, el principal acierto de la película es su imaginativo guión, profundo y sutil al perfilar a los personajes y siempre sugerente en la resolución de las situaciones, tanto realistas como fantásticas. Ciertamente, se echa de menos un mayor abundamiento en los elementos religiosos de la historia, demasiado limitados por culpa quizá del afán de sus productores de facilitar al máximo su difusión internacional. En cualquier caso, el guión parte de una visión trascendente de la vida y exalta valores morales universales como la caridad, la humildad y la valentía, enriquecidos por una dura crítica al materialismo economicista y al totalitarismo represor, y por un bello elogio de la integración multicultural. Además, esto último es compatible con una divertida y descarada reivindicación de las tradiciones mediterráneas frente a las anglosajonas.

Jerónimo José Martín