Los fantasmas de Goya

Goyas Ghosts

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Director: Milos Forman. Guión: Milos Forman y Jean-Claude Carriere. Intérpretes: Javier Bardem, Natalie Portman, Stellan Skarsgård, Randy Quaid, Michael Lonsdale. 127 min. Adultos. (VXD)

Los problemas de esta película provienen de su guión, ambientado en Madrid entre 1792 y 1820, y centrado en el drama de una joven musa de Goya que es encarcelada injustamente durante años por la Inquisición. Desde su absurdo inicio, el guión está marcado por su escaso rigor histórico y por un anticlericalismo militante y soez, que extrema los perfiles de los personajes hasta la caricatura grotesca y torna verdaderamente ridículas algunas situaciones, sobre todo la detención de la chica por la Inquisición y la inimaginable reacción de su familia. Este enfoque se traduce en un sorprendente histrionismo interpretativo, que devalúa los esfuerzos de casi todos los componentes del excelente reparto. De hecho, sólo se salvan por los pelos Natalie Portman y Stellan Skarsgård, que logran dotar de alma a los personajes de Inés y Goya, y de veracidad a las escuetas relaciones entre ambos, que muy bien hubieran podido ser objeto de una gran película.

Las posibles reflexiones sobre la creatividad artística de Goya quedan diluidas en el marasmo ideológico del guión, que al final arremete también contra el idealizado pensamiento ilustrado, librepensador y libertino, cuando es usado contra el pueblo soberano. Lo sorprendente es que este caos se contagia también a la resolución visual de la película, que no parece realizada por el autor de filmes tan sólidos como “Ragtime”, “Amadeus” o “Man on the Moon”. El checo Forman desaprovecha un equipo técnico de lujo, descuida a menudo la estricta puesta en escena y no consigue que el generoso trabajo de ambientación y vestuario transmita autenticidad. Hasta el punto de que su artificioso academicismo recuerda con demasiada frecuencia a los productos televisivos. En fin, otra oportunidad perdida de hacer buen cine histórico en España.

Jerónimo José Martín

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares