Las aceras de Nueva York

TÍTULO ORIGINAL Sidewalks of New York

GÉNEROS

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Director y guionista: Edward Burns. Intérpretes: Edward Burns, Heather Graham, Stanley Tucci, Rosario Dawson, Brittany Murphy. 105 min. Adultos.

El cine de relaciones está de moda, quizás porque es barato y permite escribir cosas ingeniosas. La influencia de la narrativa televisiva propia de las soap operas y de las sitcoms es evidente en la cuarta película del neoyorquino Edward Burns, conocido como actor y ganador en Sundance 1995 con Los hermanos McCullen, la primera película que escribió y dirigió.

Los seis paseantes de las aceras de esta película tienen problemas con el sexo, tantos que parece que las aceras solo sirven -no aparece un niño en toda la película- para conducirles de cama en cama. Burns, que confiesa una formación católica -por lo que se ve, no muy bien digerida-, pone en marcha un ingenioso pero no divertido carrusel para montar en los caballitos a seis personajes que dan bastante pena porque huelen a autómatas neuróticos y ególatras. A pesar de las notables interpretaciones y de un elogiable acabado técnico, la película parece el episodio piloto de una serie de televisión.

El sexo como problema -parece decir Burns- no debe convertirse en espectáculo. En este sentido, la película es deliberadamente contenida, quizá para explayarse en la crudeza verbal, servida al ritmo de un sondeo televisivo sobre los neoyorquinos y la cosa sexual. En su afán por ser ocurrente y original, los diálogos se le vuelven artificiales a Burns. Las procacidades acaban resbalando al sufrido espectador, un poco harto de tanto mozalbete listillo e independiente que se coloca bajo el paraguas bobalicón de la devoción a Woody Allen y a la Gran Manzana para vivir del sex show business. Quizá alguno pueda ver en películas como ésta una reflexión sobre la infelicidad generada por el big bang sexual. A mí me suena a falsete (Burns patinó cuando intentó el drama -No mires atrás- y vuelve a lo seguro). Me quedo con la inteligencia, el humor y la hondura europeas de Italiano para principiantes.

Alberto Fijo

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares