La novia cadáver

La novia cadáver

TÍTULO ORIGINAL Corpse Bride

PRODUCCIÓN EE.UU. - 2005

DURACIÓN 76 min.

PÚBLICOJóvenes

ESTRENO28/10/2005

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Voces originales: Johnny Depp, Helena Bonham Carter, Emily Watson, Tracey Ullman, Paul Whitehouse, Joanna Lumley, Albert Finney, Richard E. Grant, Christopher Lee. 76 min. Jóvenes.

Casi a renglón seguido de Charlie y la fábrica de chocolate, Tim Burton nos regala un nuevo film, animado prodigiosamente con la técnica de stop-motion –muñecos movidos fotograma a fotograma, fotografiados digitalmente en decorados preparados al efecto, material luego tratado con el ordenador–, con la que ya trabajó en su corto Vincent (1982), y en Pesadilla antes de Navidad (1993).

La novia cadáver es un film plenamente coherente con el corpus burtoniano. En el aspecto argumental, vuelve a describir a criaturas tristes y desvalidas, solas contra el mundo, inmersas en una romántica e infatigable búsqueda de la felicidad. Tomando pie de viejas leyendas populares rusas, la trama pergeñada por Caroline Thompson, John August y Pamela Pettler arranca con los preparativos del matrimonio concertado entre Víctor y Victoria. Él es el vástago de unos nuevos ricos, mientras que ella es hija de unos ricos venidos a menos, que apenas disimulan su disgusto por la boda, consentida sólo por razones pecuniarias. Contra todo pronóstico, los dos jóvenes se enamoran, pero el tímido Víctor recita torpemente sus votos en el ensayo de la ceremonia. De modo que practica en solitario en un bosque, con la mala fortuna de que pronuncia su promesa de amor ante el cadáver de una novia difunta, que a partir de entonces se considera la esposa de Víctor. No será fácil deshacer el entuerto.

El diseño de los personajes, en el que ha intervenido el español Carlos Grangel, presenta un aspecto parecido al de los filmes animados citados, atractivo e inquietante a partes iguales. Y nuevamente tenemos un ritmo agilísimo, un humor de magnífica ley, música y canciones inspiradas. Estupendo resulta al respecto el dueto al piano de Víctor con la novia cadáver, o la danza de los esqueletos, homenaje evidente a la clásica sinfonía tonta de Disney.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares