La espada mágica. En busca de Camelot

TÍTULO ORIGINAL The Magic Sword. Quest for Camelot

GÉNEROS

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Director: Frederik Du Chau. Guión: Kirk DeMicco, William Schiffrin, Jacqueline Feather y David Seidler. Dibujos animados. 85 min. Todos.

Después de la rica experiencia de sus populares personajes animados, los Looney Tunes, en cortometrajes, series televisivas y cine de animación con imágenes reales (Space Jam), la Warner Bros. presenta su primer largometraje íntegramente animado. Se trata de una entretenida comedia de aventuras fantásticas que avivará aún más la batalla desencadenada por varias majors de Hollywood para desbancar de su trono a la Walt Disney.

El guión de La espada mágica se basa en la novela The King’s Damosel, de Vera Chapman. Relata la historia de Kayley, una joven huérfana de padre que demostrará su valentía cuando el malvado Barón Rúber, tras robar y extraviar la mágica espada Excálibur, amenaza con sus diabólicos engendros la existencia de Camelot y del propio Rey Arturo. En su periplo en busca de Excálibur, Kayley será ayudada por Garrett, un solitario escudero ciego, y por un divertido dragón con dos cabezas.

Salvo el trágico arranque y el detalle de la permanente ceguera del protagonista masculino, el argumento de La espada mágica no aporta demasiado respecto a otros acercamientos fílmicos al ciclo artúrico o a los demás clásicos de la literatura fantástica. Sin embargo, la trama es rica en personajes divertidos y situaciones sugerentes, que hacen avanzar la acción a un ritmo trepidante, tanto, que incluso cabe reprochar una cierta precipitación narrativa.

El joven realizador belga Frederik Du Chau (En busca del Valle Encantado 3) ofrece una buena animación clásica, al estilo Disney, aunque no alcanza la alta calidad de los últimos films de la factory o de Don Bluth, sobre todo en el tratamiento de fondos y en la animación de los personajes realistas. De todos modos, su animación tiene varios pasajes muy imaginativos y, cuando se le exige, resulta un eficaz soporte de la partitura de Patrick Doyle y de las preciosas canciones de David Foster y Carol Bayer Sager, interpretadas por solistas y grupos de primera fila.

Fiel a los cánones de la mejor fantasía heroica, la película ofrece numerosos valores de fondo, destacando sus interesantes reflexiones sobre el gobierno justo y su apología de la amistad y de la solidaridad con las personas discapacitadas.

Jerónimo José Martín

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