La antena

Guión: Esteban Sapir. Intérpretes: Rafael Ferro, Julieta Cardinali, Alejandro Urdapilleta, Sol Moreno, Valeria Bertuccelli. 88 min. Jóvenes.

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Había una vez una ciudad en la que los habitantes habían perdido la voz y siempre era invierno… Así, como si fuera un cuento de hadas encuadra su película Esteban Sapir, una fábula del mundo moderno y un homenaje a los grandes del cine mudo. En esa ciudad un malvado llamado Sr. TV controla toda la sociedad gracias a su hipnótico canal de televisión y a todos los productos de consumo que produce y que todos están obligados a comprar. Sólo una mujer, llamada La Voz, conserva el habla. Hay un plan maquiavélico para hacerse con el control absoluto de la sociedad mediante un completo lavado de cerebro, y también un movimiento de resistencia para liberar a los hombres y devolverles la palabra.

La película de Esteban Sapir es un poema, visualmente logradísimo, que combina una preciosa fotografía en blanco y negro, la banda sonora y los subtítulos, integrados en la pantalla como elementos expresivos, sin interrumpir la narración en ningún momento. La historia habla del mundo de la comunicación en la sociedad contemporánea, de intentos de dominio ideológico o simplemente comercial, y se puede leer a diversos niveles. Creo que lo mejor es hacer una lectura universal, pues la mayoría de los símbolos que aparecen trascienden el momento concreto: el crucificado, la estrella de David, la cruz gamada o la hoz y el martillo.

La narrativa recupera el estilo del cine mudo, copiando a los clásicos, en particular a Meliés, a Fritz Lang, a Vertov y a Murnau, y también aportando algo personal y moderno, con algunos encuadres inspirados en el cómic. Probablemente subyugado por la forma, Sapir comete un único error: olvidar el fondo. La película comienza de manera arrebatadora y después languidece en un alarde de vistosidad antes de recuperar fuerza y elaborar el desenlace. Este escollo puede quitarle una buena parte del público tradicional de las salas y reducir su clientela a especialistas.

La antena es una película destinada a minorías, cinéfilos y entusiastas del cine independiente y experimental; pero también puede ser apreciado por un público más amplio.