Enigma

Director: Michael Apted. Guión: Tom Stoppard. Intérpretes: Dougray Scott, Kate Winslet, Saffron Burrows, Jeremy Northan, Nokolaj Coster Waldau. 109 min. Jóvenes-adultos.

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Basada en la novela homónima de Robert Harris, esta película del británico Michael Apted (Nell, Gorilas en la niebla) se acerca a una de las grandes historias secretas de la II Guerra Mundial. Enigma era el nombre de una máquina utilizada por el ejército alemán para codificar mensajes cifrados. No abundan últimamente las películas medianamente inteligentes sobre espionaje, y ésta despertó interés y polémica en Gran Bretaña por su manera de acercarse a hechos históricos que se han silenciado durante decenios. De algún modo, estamos ante la respuesta británica a otra película, U-571, que concedía a los norteamericanos un relevante y poco probable papel en la captura de los secretos del sistema Enigma.

Los servicios secretos de los aliados han conseguido a través de la resistencia polaca el complejo código de la máquina. Sin embargo, en marzo de 1943 los alemanes lo han cambiado y los aliados son incapaces de descifrar los mensajes secretos. Un convoy de mercantes aliados, con diez mil tripulantes y abundantes suministros, navega por el Atlántico rumbo a Inglaterra desde Estados Unidos. Una jauría de submarinos alemanes está al acecho y no hay forma de localizar su posición. Las autoridades de Bletchley Park, el gabinete de cifrado de los aliados, recurren a la desesperada a un genio matemático experto en descifrar códigos que, tras un crisis psicológica, se reincorpora con las reticencias de casi todos. Solo le ayudará una concienzuda analista, no demasiado agraciada.

El guión del checo Tom Stoppard (Shakespeare in Love) no es excesivamente brillante e incluye un par de toscas escenas sexuales. Además, el montaje enmaraña la cuestión y quiebra la deseada intensidad. Sin embargo, el interés del asunto, la excelente recreación histórica y la calidad de los actores (la titánica y embarazada Kate Winslet y el siempre brillante Jeremy Northam son los mejores) elevan la película por encima de la media. También destaca la cuidada música del casi septuagenario John Barry, prestigioso compositor inglés, ganador de cuatro Oscar por Bailando con lobos, Memorias de África, El león en invierno y Nacida libre.

Alberto Fijo

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