El rincón de los secretos

Guión: Jessica Barondes.
Intérpretes: Evan Rachel Wood, Michael Angarano, David Gallagher, Vivica A. Fox, Rick Macy, Paul Kiernan.
96 min.
Jóvenes.

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Sincera y modesta película de sentimientos concebida para un público familiar. Así de claras deja sus intenciones desde las primeras imágenes la cineasta procedente de la televisión Blair Treu. Únicamente pretende difundir una sencilla moraleja, a través de una historia amable, sin personajes negativos y con un tono optimista y positivo.

En lugar de pasar el verano en el campamento con sus amigas, Emily ha decido quedarse en su casa ensayando con el violín, para presentarse a las pruebas de una orquesta sinfónica, y de paso para estar con su madre embarazada. En su jardín ha instalado una cabina desde la que confiesa a los niños del barrio, necesitados de revelarle sus secretos a alguien. Curiosamente, Emily no ha sido capaz de afrontar su propio secreto, que sólo conocen sus padres. Además, la joven se siente atraída por su nuevo vecino, y para conseguir llamar su atención se hace muy amigo de su hermano menor. Éste último le cuenta una amarga anécdota de su familia.

El mensaje central está claro, tanto que se puede argumentar en su contra que la cinta resulta exageradamente didáctica, e incluso reiterativa: es imprescindible la comunicación para las relaciones, tanto familiares como de amistad. Sin embargo, la realizadora también acumula puntos a su favor, como sus inspirados movimientos de cámara o una esmerada dirección de los sorprendentes actores, todos desconocidos, y en su mayoría de muy corta edad. Destaca la naturalidad de la adolescente protagonista, Evan Rachel Wood, que a pesar de tener sólo quince años acumula experiencia en películas como SimOne, en la que dio vida a la hija de Al Pacino. Lo mejor de todo es el esmerado retrato de preadolescentes de carne y hueso, mucho más complejos que los gañanes protagonistas de títulos como American Pie y similares, a los que por cierto se critica duramente. Mucho más sana parece Emily, que dice llamarse como Emily Dickinson y Emily Brönte, y que también tiene tiempo para acudir a fiestas y para preocuparse por los chicos, aunque en su caso debe ser alguien que toque algún instrumento musical.