El asesinato de Richard Nixon

TÍTULO ORIGINAL The Assassination of Richard Nixon

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Director: Niels Mueller. Guión: Niels Mueller y Kevin Kennedy. Intérpretes: Sean Penn, Naomi Watts, Don Cheadle, Jack Thompson, Brad William Henke. 95 min. Adultos. (VSD)

Tras ganar el Oscar al mejor actor con “Mystic River”, de Clint Eastwood, y confirmar su buena forma con “21 gramos”, de Alejandro González Iñárritu, el actor californiano de 45 años Sean Penn protagonizó “El asesinato de Richard Nixon”, un empeño personal con el que debutó en el largometraje Niels Mueller. Aunque Mueller cumplió tras la cámara y contó con un gran director de fotografía, el resultado fue más bien decepcionante. La cinta se estrenó en EE.UU. en enero de 2005 y su recaudación no llegó a los 700.000 dólares. El actor Leonardo di Caprio y los directores Alfonso Cuarón (“La princesita”) y Alexander Payne (“Entre copas”) fueron productores ejecutivos.

La acción se desarrolla durante el verano de 1974, cuando arreciaron las críticas contra el presidente Nixon, con motivo del escándalo Watergate. Justo entonces entra en crisis total Samuel, un hombre de 44 años, profundamente traumatizado por su reciente divorcio, irritado por el maltrato que recibe en su trabajo como vendedor de muebles y obsesionado por realizar algo de valor y que no le exija violentar sus férreos principios éticos. Pero la vida le irá conduciendo a un oscuro callejón sin salida, de consecuencias insospechadas.

La película partía de dramáticos hechos reales, con inquietantes paralelismos con los sucesos del 11-S. Y, además, contaba con un reparto sensacional, que podría haber dotado a ese argumento de potencia y veracidad. Pero todo ese planteamiento sugerente se queda en muy poco por culpa de un guión espeso y nihilista, de bajo calado moral, y cuyo creciente fatalismo debilita la autenticidad de los personajes y sus conflictos. Hasta el punto de que las interpretaciones -sobre todo la de Sean Penn- acaban resultando un tanto postizas e histriónicas.

Jerónimo José Martín

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