Descubriendo a los Robinsons

TÍTULO ORIGINAL Meet the Robinsons

GÉNEROS

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Director: Stephen Anderson. Guión: Michelle Bochner. Música: Danny Elfman. Dirección artística: Robh Ruppel. Animación. 102 min. Todos.

Película a película, el 3D va ganando la batalla de la animación de seres humanos, sin duda el reto más difícil de esa técnica. Y, a la vez, está venciendo la tentación de insistir en el frío hiperrealismo de películas como “Final Fantasy”, para avanzar en la adecuación a la propia animación digital de las técnicas y fórmulas del “cartoon” clásico. Estos esfuerzos ya generaron una verdadera obra maestra, “Los Increíbles”, de Brad Bird, cuyos pasos sigue “Descubriendo a los Robinsons”, la nueva superproducción de los Estudios Disney.

El protagonista es Lewis, un inteligente chaval de doce años, abandonado en un orfanato cuando era un bebé y autor ahora de diversos inventos muy ingeniosos. El último y más potente es el Escáner de Memoria, con el que pretende encontrar a su madre y volver a tener una familia, que es su máxima ilusión. Pero cuando Lewis presenta su invento a un concurso, irrumpe en el lugar un misterioso y delgado hombrecillo con sombrero, y se lo roba. Entonces aparece en su ayuda un chaval también muy misterioso, que lleva a Lewis al futuro y le presenta a su excéntrica y numerosa familia, que le ayudará a recuperar su invento, vital para el futuro de la humanidad, según ellos.

Esta versión animada de la novela “Un día con Wilbur Robinson”, del estadounidense William Joyce, no aporta demasiado al subgénero de viajes en el tiempo, y padece algunas arritmias y confusiones narrativas. Sin embargo, sus subtramas tienen bastante entidad dramática, y desarrollan una atractiva reivindicación de la familia y la solidaridad, cercana a los planteamientos de “Vive como quieras”, la espléndida comedia de Frank Capra.

Y este mensaje se encarna con hondura y buen humor en unos personajes muy entrañables -incluidos los malvados-, diseñados y animados con la brillantez habitual de Disney. También los fondos son de alta calidad, al igual que la banda sonora de Danny Elfman. Resulta así una buena propuesta para toda la familia, divertida, a ratos impactante y sorprendente por su tratamiento de fondo.

Jerónimo José Martín

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