Corpus Christi

Corpus Christi

TÍTULO ORIGINAL Boże Ciało

PRODUCCIÓN Polonia – 2019

DURACIÓN 115 min.

PÚBLICOAdultos

CLASIFICACIÓNViolencia, Sexo

ESTRENO16/10/2020

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Esta película polaca de Jan Komasa, escrita por de Mateusz Pacewicz, es la que representó a Polonia en los Oscar, después de haber triunfado en numerosos festivales. Nos cuenta la historia de Daniel, un joven recluso, que cuando abandona el centro penitenciario, llega a un pequeño pueblo donde se hace pasar por sacerdote. El párroco del lugar, enfermo, le pide que le sustituya en sus funciones pastorales. El falso sacerdote se encuentra ante una feligresía dividida por el rencor y por heridas del pasado sin curar. Y conseguirá que las cosas cambien, pero… él es un farsante.

Corpus Christi es una cinta tan interesante como antropológicamente compleja. Huye de las salidas fáciles y de las moralejas ideológicas, dejando al espectador la libertad de posicionamiento e interpretación. La clave está en la inteligente construcción del personaje de Daniel por parte del guionista, acierto que hubiera quedado en nada sin la brillante y difícil interpretación de Bartosz Bielenia. Y el mérito está en que además no sabemos nada de su pasado oscuro, de su familia, de su contexto. Lo único que está claro en medio de su enigmática identidad es su evidente sensibilidad religiosa.

Otro de los aciertos del film, en su exposición antropológica, es que cuando a Daniel la gente le mira con buenos ojos, él saca lo mejor de sí mismo, pero cuando quien le mira no espera nada de él, sale lo peor. Una verdad universal, decisiva en toda experiencia educativa. Y esa es la mirada, entre otros, del capellán de la cárcel que siempre ha creído en él.

Otro asunto importante es el de la culpa, pero no en un sentido protestante y asfixiante, sino como algo propio de la condición humana y que nos pone en un camino de redención. Daniel, un hombre que arrastra un pasado que le ha llevado a la cárcel, y con un presente instalado en la mentira, siempre acaba mirando a Cristo crucificado, cuando no está rezando el rosario. El director no nos muestra un hombre ejemplar, sino un hombre que, en medio del mal, es capaz de crecer en el bien, confiado en la misericordia y el perdón.

Sin duda estamos ante una película de temática religiosa, pero no para un público familiar. La cinta es explícita en el tratamiento del sexo y la violencia, en coherencia con la realidad dura del protagonista. Una película que se toma en serio al espectador.

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