Ciudad del silencio

TÍTULO ORIGINAL Bordertown

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Director y guionista: Gregory Nava. Intérpretes: Jennifer Lopez, Antonio Banderas, Maya Zapata, Sonia Braga, Martin Sheen, Juan Diego Botto. 105 min. Jóvenes-adultos. (VX)

Juárez, ciudad fronteriza entre México y Estados Unidos. Miles de mujeres han sido víctimas de violación y asesinato, sin que las autoridades hagan nada. Pero una mujer, dada por muerta y enterrada en el desierto, salva milagrosamente la vida. Aferrada a su medallita de la Virgen, asegura que ella le salvó. El hecho coincide con la llegada a Juárez de Lauren, una periodista de Chicago, que ha aceptado hacer un reportaje sobre los crímenes únicamente como plataforma para conseguir su gran ambición, una corresponsalía en el extranjero. Pero conocer a Eva, la superviviente, y reencontrarse con un antiguo novio, director de un diario local, va a cambiar su forma de ver las cosas.

Dicen que esta película se basa en hechos reales. De ser así, el director y guionista con raíces hispanas Gregory Nava hace un flaco favor a la realidad, porque lo que cuenta, tal y como lo cuenta, no resulta creíble. Con un guión que presenta más agujeros que un colador, y unas interpretaciones poco convincentes de Jennifer Lopez y Antonio Banderas, lo mejor es el trabajo de la desconocida Maya Zapata, que interpreta a la víctima asustada, que podría reconocer a sus agresores.

No basta con las buenas intenciones. El film del otras veces competente Nava (“My Family”) lanza andanadas a los gobiernos mexicano y estadounidense, y es muy crítico al acusarlos de connivencia con las condiciones laborales y las desigualdades sociales en lugares como Juárez; pero la verdad es que no da una explicación plausible de que el interés de ambos países por detener al psicópta de turno sea nulo; decir que ello daría una mala imagen al tratado de libre comercio parece disparatado. Pero mayor disparate aún lo es pretender que la mejor idea para dar con el asesino violador es meterse en la boca del lobo, o sea, quedarse adrede a solas con él dentro de un autobús en un lugar desierto. Podría ser un “thriller” convencional, pero razonable; podría ser un título de denuncia convencional, pero razonable. Así, sólo queda un vehículo de lucimiento -escaso, todo hay que decirlo- de Lopez, y un reparto de raíces hispanas (además de la protagonista y la víctima, Martin Sheen, Sonia Braga, Juan Diego Botto, Antonio Banderas…) que apunta, pero se queda corto, a la mejor idea del film: la de los hispanos que se avergüenzan de sus raíces y buscan el triunfo en los países ricos.

José María Aresté

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