Camino al cielo

TÍTULO ORIGINAL The Apostle

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Director y guionista: Robert Duvall. Intérpretes: Robert Duvall, Farrah Fawcett, Miranda Richardson. 130 min. Adultos.

Sonny Dewey es un predicador pentecostalista tejano, al que el mundo se le hunde cuando descubre que su esposa le es infiel. En un momento de ira golpea a su oponente, con tan mala fortuna que éste queda en coma. Huye y encuentra refugio en una pequeña comunidad sureña, donde funda su propia iglesia. Allí experimenta la satisfacción de acercar a Dios a un nutrido grupo de gente sencilla, primero negros, luego también blancos.

Robert Duvall escribe, dirige, protagoniza y produce, con un aire cercano a Gracias y favores de Bruce Beresford, una película arriesgada. Lo curioso es que logra un film emotivo, que describe las grandezas y limitaciones de las numerosas comunidades cristianas pentecostalistas que, como setas, surgen en Estados Unidos. Duvall evita la caricatura en Sonny. Su personaje, memorable, se sabe pecador, mujeriego, con accesos de ira; pero tiene una fe grande en Dios, con el que habla constantemente, y un gran deseo de hacer el bien. En su huida encontrará la redención.

Duvall dibuja bien la fraternidad que puede surgir en una comunidad cristiana cuando hay lazos fuertes entre unos y otros. Hay un detallismo y rigor casi documentales al mostrar la predicación de Sonny. Quizá ahí Duvall debía haber metido la tijera, pues las intervenciones radiofónicas o en el templo cansan a ratos. Es en estas secuencias donde se advierte una importante limitación en la pastoral evangelista: el fuerte componente de show y sentimentalismo en su modo de enfocar la fe, se echa en falta la guía externa y segura que señale lo que está bien y lo que está mal, y los canales para obtener la gracia.

Duvall consigue un buen puñado de momentos memorables, de magnífica puesta en escena. Resuelve bien la anticipación de la muerte de la madre de Sonny, y consigue imprimir fuerza dramática a la conversión de un tipo racista o al auxilio espiritual de un accidentado. Además se muestra seguro en la dirección de actores, algunos no profesionales, además de los magníficos y casi irreconocibles Farrah Fawcett, Miranda Richardson y Billy Bob Thornton.

José María Aresté