Besen a quien quieran

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Director: Michel Blanc. Guión: Michel Blanc. Intérpretes: Charlotte Rampling, Jacques Dutronc, Carole Bouquet, Michel Blanc, Karin Viard, Denis Poladydès, Clotilde Courau. 103 min. Adultos.

Desde 1984, el francés Michel Blanc compagina su sólida carrera de actor con la dirección de películas con repartos de lujo y marcadas por un humor desgarrado y cínico, que le ha ganado diversos premios, pero ha dividido al público y a la crítica. Idéntica disparidad de opiniones ha provocado su cuarto filme, Besen a quien quieran, adaptación libre de la novela Summer Things, del inglés Joseph Connolly.

Esta vez, Michel Blanc sigue los caóticos pasos de un grupo de personajes relacionados entre sí, que coinciden en la misma localidad francesa durante unas vacaciones. Elizabeth es una sofisticada ama de casa a la que su marido le es infiel y cuya frívola hija se ha lanzado a una imparable carrera de degeneración moral. Acompaña a Elizabeth una madre soltera, que odia a su bebé y se lía con el primero que pasa. Finalmente, el pobre bebé será acogido por la esposa, sufrida pero también egoísta, de un empresario que acaba de arruinarse. Mientras éste busca la mejor manera de suicidarse, el hijo de ambos vive diversos romances veraniegos. Irrumpe finalmente un tercer matrimonio, formado por una mujer encantadora y un auténtico cafre, celoso hasta la locura.

Al principio parece que Michel Blanc va a arremeter sarcásticamente contra la degeneración moral que atenaza a tantas familias burguesas actuales, cuyo único motor es la búsqueda individualista del placer. Pero, a la postre, Blanc se muestra demasiado complaciente con sus patéticos personajes, renuncia a cualquier perspectiva moral nítida y acaba defendiendo una egoísta acracia, dominada por las obsesiones sexuales y en la que todo vale, hasta la bisexualidad. Esto se muestra además con un grosero naturalismo, que devalúa aún más la convencional puesta en escena y las histriónicas interpretaciones de un gran reparto desaprovechado.

Jerónimo José Martín