Asediada

L'assedio

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Director: Bernardo Bertolucci. Guión: Bernardo Bertolucci y Clare Peploe. Intérpretes: Thandie Newton, David Thewlis, Claudio Santamaría. 90 min. Adultos.

La película se inicia con una gran elipsis, no sé si excesiva. África. Una joven en un camino en el campo, temerosa ante unos militares que pasan en jeep. Una escuela. Los militares entran y arrestan al joven maestro. Roma. Una joven -¡ah, es la misma que vimos en África!- estudia Medicina y trabaja como sirvienta en un inmenso caserón en el que vive un joven pianista. No hay palabras entre los dos (sólo se oyen diálogos banales en la Facultad o en la calle con los demás estudiantes), el enamoramiento tiene un proceso mudo.

El sentido común hace pensar: ¿Y esta chica no podría encontrar otro trabajo? ¿Acaso será una película de amor? Más bien diría que es la historia de una traición. Aquel joven maestro en África resulta ser el marido de la estudiante de Medicina. Es mudo también el desenlace traidor, mientras el marido -liberado- llama inútilmente a la puerta romana.

Una vez más el mundo de Bertolucci lanza su piedra contra la lisa superficie del agua. No puedo exultar sin más ante la que algunos califican de lección magistral (¿?), y es una muestra de su desviada visión del amor. En La belleza robada, presentaba el ser virgen como una deficiencia, que debe cuanto antes ser subsanada, antes del matrimonio, ¡por supuesto! En Asediada, ese amor entre el pianista y la joven, tan minuciosa y expresivamente presentado, es un adulterio. ¿Por qué? ¿Era tan imposible describir el nacimiento de un amor… normal? ¿Tenía que ser necesariamente adúltero, una traición, una injusticia?

Acaso Bertolucci confunda amor con egoísmo. Sí, así vaciado de fidelidad, de lealtad, de sacrificio…, el amor es egoísmo.

Pedro Antonio Urbina

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