Arac Attack

TÍTULO ORIGINAL Eight Legged Freaks

GÉNEROS

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Director: Ellory Elkayem. Guión: Jesse Alexandre y Ellory Elkayem. Intérpretes: David Arquette, Kari Wuhrer, Scott Terra, Scarlett Johansson, Doug E. Doug, Rick Overton. 98 min. Jóvenes.

En cine, como en las demás artes, uno de los defectos más cargantes es la pretenciosidad, el darse excesiva importancia, el aparentar más de lo que realmente se es. Y esto es así hasta el punto de que la sencillez extrema, la limitación asumida con inteligencia, ha generado la serie B, un género simpático que suele ser bastante estimado por los buenos aficionados. A dicho género se apunta descaradamente, incluso desde su cartel publicitario, la divertida comedia de terror Arac Attack. Con ella ha debutado en el largometraje de cine el neozelandés Ellory Elkayem, autor hasta ahora de un premiado corto y un telefilm. Sus padrinos han sido dos pesos pesados de Hollywood: el productor Dean Devlin y el director-productor Roland Emmerich, responsables, entre otras, de Godzilla e Independence Day.

El esquemático pero agilísimo guión se inicia con un tonto accidente automovilístico que envía un bidón de residuos tóxicos a un río cercano a una mugrienta exposición con más de doscientas arañas exóticas y venenosas. Con una velocidad pasmosa, las voraces arañas multiplican por diez su tamaño y arrasan un perdido y decrépito pueblo minero norteamericano en el que algunos creen que sigue habiendo oro. Encabezan la lucha contra las arañas gigantes un joven ingeniero, la sheriff del lugar, los dos hijos de ésta -o sea, una adolescente rebelde y un pitagorín experto en arácnidos-, el torpe ayudante de la policía y un visionario locutor de radio afroamericano, que lleva años vaticinando el apocalipsis extraterrestre.

Desde el minuto uno, el guión asume todos los tópicos del subgénero terrorífico y los va exponiendo con fluidez, descaro y un directo sentido del humor, que potencia la parodia y suaviza los violentos ataques de las arañas, todos ellos expuestos a través de unos efectos visuales más imaginativos que espectaculares. Por su parte, todos los personajes -interpretados con un histrionismo bien dosificado- caen muy simpáticos y protagonizan diversos apuntes inteligentes de crítica social. Como todo esto está expuesto sin demasiadas concesiones groseras y con la única pretensión de entretener, conforma una película refrescante y muy entretenida, ideal para estas calurosas fechas veraniegas.

Jerónimo José Martín