Antes de la tormenta

TÍTULO ORIGINAL Före stormen / Before the Storm

GÉNEROS

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Director: Reza Parsa. Guión: Reza Parsa y Mikael Bengtsson. Intérpretes: Per Graffman, Tintin Anderzon, Maria Lundqvist, Emil Odepark. Jóvenes-adultos. 106 min.

Ali El-Rashid es taxista en Gotteborg (Suecia). Está casado con una mujer sueca, Clara, y tiene dos guapas hijas adolescentes: Jenny y Sara. Ali está completamente integrado en la sociedad sueca, ha olvidado el infierno de guerra, odio y terrorismo que dejó en su país, un innominado territorio de Oriente Medio. Ali y Clara preparan la confirmación de su hija mayor. Por su parte, Leo Fredriksson es un chico de 12 años, hijo de una policía y compañero de clase de Sara, la hija de Ali.

Estamos ante una de las películas del año. Reza Parsa (Teherán, 1968) vive en Suecia desde 1980. Estudió Dirección Cinematográfica en la Escuela Nacional de Cine de Dinamarca, y se graduó con un premiado cortometraje. Antes de la tormenta, primer largo de Parsa, ganó la Concha de Plata al mejor director y el Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián 2000. Es un thriller que retrata aspectos poco convencionales de la sociedad sueca del bienestar, una soberbia historia, que es poderosa y frágil, dura y conmovedora, creíble e increíble, cercana y distante, con regusto de novela de Henning Mankell. La asombrosa naturalidad de los intérpretes, que solo puede ser fruto de una esmerada dirección de actores, se realza por la exótica belleza de unos rostros muy bien fotografiados. Parsa lleva al espectador -con encomiable amenidad- a plantearse cuestiones de mucho calado en torno al sinsentido de la violencia y al valor del perdón. El montaje, pausado y ágil, rebosa inteligencia en su sabio racionamiento de la temperatura emocional de los dos ámbitos de conflictos de la película.

Se puede reprochar a Parsa un naturalismo excesivo en alguna secuencia infantil y cierto efectismo en las escenas violentas. Sin embargo, hay que rendirse ante muchos tramos anudados de cine con letra grande, como el pase de modelos familiar, la oración del protagonista musulmán contemplado por su esposa luterana o la divertida perorata cinéfila de la compañera de pupitre de Leo. Momentos que ayudan a entender la rotundidad del juicio del maestro Ingmar Bergman sobre el cortometraje de Parsa Encuentro con el mal (2002), premiado en Cannes y Chicago: “Algunos de los minutos más notables que se han logrado en el cine sueco”.

Alberto Fijo

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares