El reciente Congreso Católicos y Vida Pública ha mostrado cuáles son las energías que mueven a quienes trabajan por el respeto a la persona, la libertad y la justicia.
El despertar de la religiosidad entre los jóvenes puede deberse a una moda “anti-establishment”, a un revalorización de la identidad propia o al atractivo de la razonabilidad cristiana. O a las tres.
Dos vaticanistas y un amigo personal del Papa han publicado recientemente tres semblanzas del pontífice, y cada una aporta matices diferentes... y todos interesantes.
El lanzamiento de “Lux” (Rosalía) y el estreno de “Los domingos” (Alauda Ruiz de Azúa) han alimentado una interesante conversación pública sobre el renacer religioso entre los jóvenes.
Grégoire Ahongbonon fundó y dirige una fundación que rescata, trata y reintegra a estos “olvidados de los olvidados”, que frecuentemente viven marginados y encadenados.
La primera exhortación apostólica de León XIV muestra la continuidad con su predecesor y la centralidad que tendrá la doctrina social de la Iglesia en su pontificado.
Aunque el evento había generado cierta polémica, lo cierto es que mostró a una Iglesia que vive con alegría su propio mensaje y que no tiene miedo a hacerlo cultura.
El cardenal Sarah aborda la cuestión de la existencia de Dios y de su pretendida “ausencia”, así como algunas derivaciones de la descristianización de la sociedad occidental.
La región, desestabilizada por una prolongada crisis climática y por la lucha entre facciones terroristas, es también un tablero para la batalla geopolítica, con la influencia rusa creciendo.
La escucha, la prioridad de la oración, la súplica por la paz o la independencia y continuidad frente a sus antecesores son algunas de las constantes de los primeros tres meses de Pontificado.
En su primera “prueba de fuego”, el Papa se ha ganado la confianza de los jóvenes con un mensaje profundo, optimista y cuajado de referencias a los anteriores pontífices.