Las comunidades católicas del Tíbet y las regiones chinas limítrofes mantienen su fe pese a estar aisladas, como muestra un reportaje de John Pomfret en The Washington Post (4 diciembre 2000).
Apesar de su hostilidad contra los cristianos, los líderes nacionalistas hindúes de Gujarat inscriben a sus hijos en colegios católicos, informa International Herald Tribune (21-II-99).