Un joven empleado de la compañía ha redactado un documento en el que critica la supuesta pluralidad ideológica de la red social: “Somos una monocultura política intolerante”.
Los disidentes checoslovacos arriesgaron su vida reclamando la transformación del totalitarismo comunista en un régimen como el que los estudiantes occidentales rechazaban.
Tendemos a creernos bien informados y afirmamos con contundencia nuestro derecho a pronunciarnos sobre diversos temas. En realidad, no sabemos tanto, y la corriente de la posverdad puede arrastrarnos fácilmente.
La crisis de vivienda asequible demuestra que es más fácil ofrecer innovaciones tecnológicas en la nube que resolver un problema vital a ras de tierra.
La reciente cumbre de la Alianza Atlántica ha mostrado que, para Estados Unidos, lo importante ya no son las convicciones ideológicas, sino el equilibrio de poder y el reparto de esferas de influencia entre las grandes potencias.
La decisión del Parlamento Europeo de pagar sueldos decentes a sus becarios era un paso necesario para demostrar que su compromiso a favor de una UE inclusiva va en serio.
Los partidos y gobiernos que quieren frenar la inmigración han formado un frente común contra Bruselas, pero cuando uno de ellos pretende enviar inmigrantes a otro, el entendimiento se resquebraja.
Con las elecciones presidenciales y legislativas del 24 de junio se consuma la concentración del poder planeada por el líder islamista, que se considera heredero del sultanato y a la vez de Atatürk.
El fallo del Tribunal Supremo de Canadá contra una universidad cristiana expone las tensiones de un liberalismo que se dice imparcial, sin renunciar a tomar partido.
La intolerancia de cuño antirreligioso hace la vista gorda con las ofensas hacia los creyentes, mientras pide respeto para las ideas y los estilos de vida de los grupos afines.