Más “europeo” que sus padres, pero no lo suficiente

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Duración lectura: 7m. 6s.
Si un joven de nombre Klaus Gildemeister acude a una empresa de cualquier país de Europa central a entregar su CV, puede regresar a casa tranquilo: es muy probable que lo llamen pronto para una entrevista. Por el contrario, si el aspirante que se presenta tiene un nombre de resonancias árabes o africanas, ya puede imprimir unos cuantos ejemplares del currículo. Con suerte, algún empleador se interesará en él luego de que llame a cinco o seis puertas. No es

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