Una muy entretenida película de acción protagonizada por Jason Statham, que interpreta su personaje favorito, el duro justiciero que va por libre. Previsible, increíble y divertida.
La historia que cuenta los precedentes de “El Señor de los Anillos” es grandiosa en lo audiovisual, aunque el argumento no alcanza la profundidad de la obra de Tolkien.