A menudo se discute sobre la enseñanza de la religión en la escuela pública, que algunos proponen suprimir alegando que es contraria a la laicidad del Estado. Pero el hecho es que muchos alumnos apenas saben nada de religión, y resulta más urgente plantearse si la laicidad es compatible con la incultura.
El diagnóstico preimplantatorio tras fecundación in vitro se usa ya para evitar que nazcan niños sanos pero con predisposición a desarrollar una enfermedad cuando sean adultos.
Ahora que se conoce, paso a paso, el desarrollo del embrión y el feto desde la fecundación, unos científicos transfieren la cuestión del inicio de la vida humana a la religión o ideología de cada cual.
El decreto de Barack Obama que autoriza financiar con fondos federales investigaciones con células madre embrionarias se ha querido presentar como si fuera “ciencia pura”, sin mancha de política o ideología.
En 2007 volvió a haber una fuerte subida de los abortos en España. Los datos indican que la estrategia oficial de prevención ha fracasado y la nueva ley que se propone es superflua.
Matthew Connelly, profesor de la Universidad de Columbia, relata en su libro Fatal Misconception la historia del control de población, cuyas fuerzas impulsoras fueron la eugenesia y el control de la natalidad, este generalmente de matriz feminista.
Estados Unidos, único país del mundo donde el matrimonio homosexual se ha sometido a plebiscito, el veredicto de los electores ha sido siempre negativo.
Aunque ha avanzado mucho la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, sigue habiendo entre los dos sexos significativas diferencias en las carreras profesionales y en la escuela. Muchas de esas divergencias se deben a las opciones de las mujeres mismas.
Permitir la fecundación artificial a una mujer sola implica creer que para el hijo el padre es prescindible. Barack Obama, conocedor del asunto por la experiencia de la comunidad negra norteamericana y la suya propia, no diría lo mismo.
Porque tres ministros católicos del gobierno británico se oponen al proyecto de ley de fecundación artificial, se plantea la cuestión de si pueden mezclar la política con sus creencias religiosas. Pero ¿dónde está la religión en ese asunto?