María Molina León

¿Se puede congelar, como hace la fotografía, el dinamismo de un rostro en un instante inmóvil del que nunca hubiéramos sido conscientes en la vida real? Es lo que nos obliga a plantearnos la XIV edición de PhotoEspaña 2011 bajo el título Interfaces: Retrato y Comunicación.
La actitud contemporánea ante la imagen del cuerpo humano pone de manifiesto una curiosa paradoja: en el mundo real estamos obsesionados por la búsqueda del cuerpo 10; mientras, en el mundo del arte se compite para ver quién muestra el cuerpo humano de forma más degradada, dañada o repulsiva.

Frida Kahlo (1907-1954) es una de esas figuras cuya aportación artística se funde con su personalidad carismática. En su caso se explica también porque muy pocos artistas han dedicado tanto tiempo a elaborar su propia imagen. El centenario de su nacimiento, que se cumple el próximo 6 de julio, va a alimentar la “fridamanía” que ha hecho de la pintora mexicana un icono del siglo XX.