La Galería de Colecciones Reales abre sus puertas

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La Galería de Colecciones Reales abre sus puertas
Galería de Colecciones Reales

Fotos: cortesía de la Galería de Colecciones Reales

Un nuevo museo para exponer tesoros artísticos reunidos durante siglos por la Corona española se acaba de inaugurar en Madrid. La Galería de Colecciones Reales hace realidad una idea muy antigua.

Durante la II República se imaginó un lugar común para albergar los miles de obras que custodiaba el hoy llamado Patrimonio Nacional. En 1936, el presidente Manuel Azaña aprobó la creación de un Museo de Carruajes y Tapices; pero al llegar la Guerra Civil, todo se paralizó.

Sobre aquellos tapices, carruajes y piezas de artes domésticas que permanecían almacenados por falta de espacio para ser exhibidos, el gobierno de José María Aznar decidió en 1998 la construcción de un nuevo espacio, el Museo de Colecciones Reales, que hoy se abre al público con el nombre definitivo de Galería de Colecciones Reales.

La idea era ubicarlo junto al Palacio Real, entre la Cuesta de la Vega y el Campo del Moro, donde a finales del siglo IX se asentó una fortaleza musulmana que fue el germen de la actual ciudad de Madrid. Por ese motivo, primero hubo que realizar excavaciones para preservar los restos arqueológicos, y posteriormente se sacó a concurso el proyecto de un edificio que tuviese en cuenta las ruinas, el entorno y el contenido. Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno García-Mansilla fueron los arquitectos que ganaron el concurso en 2002. La construcción tardó 13 años y costó 140 millones de euros. Antes de ser inaugurado, el proyecto ha recibido diez premios de arquitectura, entre ellos el del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid en 2016, el FAD de Arquitectura en 2017 y el American Architecture Prize, también en 2017.

La Galería de Colecciones Reales, en color, junto a la catedral de Nuestra Señora de la Almudena y el Palacio de Oriente

Aunque el edificio estuvo terminado en 2015, no fue hasta el año 2018, con la Unión Temporal de Empresas (UTE) Empty-Telefónica, dirigida por Manuel Blanco, cuando se encargó la ejecución del proyecto museográfico, con un presupuesto de casi 18 millones de euros. Tras este proceso, toma el relevo Leticia Ruiz, directora de las Colecciones Reales, para elegir 650 obras de entre todas las que están a cargo del Patrimonio Nacional. “No ha sido fácil, pero un tercio de las obras son itinerantes, es decir, las iremos cambiando para que vuelvan a sus lugares originales”. “Están representados todos los Reales Sitios que gestiona Patrimonio Nacional, de forma que la Galería dibuja una suerte de escaparate de la institución”, añade Ana de la Cueva, presidenta del Consejo de Administración del Patrimonio Nacional.

Han transcurrido más de veinticinco años hasta que se ha abierto al público la Galería de Colecciones Reales, y se han sucedido distintos proyectos y planteamiento. Ha sido necesario un equipo muy grande de personas, profesionales de larga experiencia. En la Galería de Colecciones Reales se custodian, restauran y exhiben las obras de arte, indumentaria, muebles, vehículos y objetos cotidianos que acompañaron la vida de la monarquía española, desde los Reyes Católicos en el siglo XV hasta Alfonso XIII hace cien años.

En un contenedor de 40.000 metros cuadrados se reúnen obras de Caravaggio, Tiziano, Bernini, Patinir, Giordano, Goya, Velázquez y un largo etcétera. “Las 170.000 obras que forman parte del Patrimonio Nacional –en palabras de Ana de la Cueva– harán que el museo funcione casi como una galería de arte, con una colección permanente de 650 piezas y exposiciones temporales que irán rotando para mostrar la ingente riqueza cultural de la monarquía española”.

Recorrido histórico

La muestra, que se inaugura a lo grande, se rige –añade– “por un criterio de tipo histórico para intentar mostrar al público el estado de los palacios en su estado más original posible. Por ejemplo, en el caso de La Granja, intentar reconstruir o recuperar todas las obras que Felipe V e Isabel de Farnesio tenían en sus estancias. Hay un criterio de tipo histórico, también de conservación, de divulgación. La idea es que se divulgue este patrimonio tan rico e importante”.

El visitante inicia este viaje histórico estructurado en tres pisos ordenados cronológicamente y divididos por las dos principales Casas Reales españolas: una planta para los Austrias y otra para los Borbones, más una tercera para exposiciones temporales. La recomendación es desplazarse por las rampas de planta a planta, para entender las dimensiones y el diseño del edificio, que está construido hacia abajo.

Juan de Flandes, Políptico de Isabel la Católica (1496-1504), óleo sobre tabla

 

Cuatro columnas salomónicas del siglo XVII de madera policromada procedentes de la iglesia del Real Hospital de la Virgen de Monserrat dan la bienvenida, junto a un tapiz belga de oro, plata, seda y lana de 1515, rodeados por dos piezas del tesoro de Guarrazar (650 d.C.) en la sala de los Austrias. En esta primera planta están también presentes los últimos Trastámara, con el retrato de Isabel la Católica junto a un capacete o casco metálico que relacionamos con la conquista de América. El Políptico de Isabel la Católica de Juan de Flandes, para su devoción privada, del que solo han permanecido 15 tablas. Los monumentales tapices y piezas de la Real Armería dialogando con obras de El Bosco, Tiziano, Bernini, El Greco, Ribera, Velázquez, Giordano o Caravaggio. El testamento de Felipe II y otros documentos históricos únicos. En la entrada a esta planta se resguardan con luz natural las murallas del siglo IX y una de las puertas de acceso a la ciudad, descubiertas durante las obras.

Caravaggio, “Salomé con la cabeza de Juan el Bautista” (1607), óleo sobre tabla

En la sala de los Borbones encontramos objetos cotidianos como instrumentos musicales, muebles o la maqueta de la Galería de las Colecciones Reales, rodeadas por obras de Mengs, Goya, Tiepolo, Paret o Maella. Vajillas, armas, capillas portátiles y sillas de besamanos que muestran el avance de los tiempos y el cambio de gusto de la casa real de origen francés.

La última planta, destinada a exposiciones temporales en el denominado Cubo, ahora permanece ocupada por la muestra En movimiento, dedicada a vehículos y carruajes de Patrimonio. Dos obras marcan el inicio y final de la muestra: la litera en la que Carlos V viajó durante sus últimos meses de vida, y el Mercedes que Hitler regaló a Franco.

La Galería podrá visitarse de lunes a sábado en horario de 10 a 20 horas, y domingos y festivos de 10 a 19. Las entradas ya están a la venta en la web de Patrimonio Nacional, a un precio de 14 euros la tarifa básica, y 7 euros la tarifa reducida.

Madrid se engalana con un nuevo museo histórico con nivel de excelencia, que se añade a los del Paseo de las Artes, entre otros centros de arte y exposiciones.

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