Ambientadas en Azerbaiyán, en las primeras décadas del siglo XX, estas amenas memorias describen la escala de valores de un mundo en proceso de desintegración.
El peso creciente del “marketing” en el mercado editorial explica ciertas tendencias. Pero la literatura no es una ciencia exacta y en muchas ocasiones va por libre.
Una finca familiar en Prusia oriental, refugio de personajes variopintos, sirve de escenario para contar los últimos momentos de la Segunda Guerra Mundial.
En sus dos libros sobre la ciudad de Madrid, reunidos ahora en un volumen, Pla se muestra como un observador persistente que describe sus impresiones con amena fluidez.