Arquitectos y ecologistas han dado la bienvenida a esta medida que constituye, según el periodista Roberto Pompeu, "una victoria del interés público y la estética". Además de prohibir las vallas publicitarias, la ley regula al detalle las dimensiones de los escaparates, que estarán en función del tamaño de las fachadas. Afectará también a la propaganda callejera y a los anuncios en los transportes públicos, como taxis o autobuses, informa "International Herald Tribune" (13-12-2006).