Frente al predominio de la productividad, el pensador surcoreano sugiere atajar gran parte de los males contemporáneos cultivando el ocio, la contemplación y la serenidad.
En su libro más reciente, Sloterdijk vuelve a mostrarse crítico con la religión y profundiza sobre las secuelas de la muerte de Dios decretada por Nietzsche.
Carlos Javier Morales plantea cómo llevar una vida creadora en la existencia cotidiana, frente a los automatismos que impone el ritmo de vida contemporáneo.
Crítica con el cientificismo moderno, Iris Murdoch mostró la relevancia de otras dimensiones de lo real, como las relacionadas con el bien y la belleza.