Una guía para los perplejos

Una guía para los perplejos

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALA Guide for the Perplexed

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNGirona (2019)

Nº PÁGINAS224 págs.

PRECIO PAPEL21 €

GÉNERO

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Ernst Schumacher es mundialmente conocido por su libro Lo pequeño es hermoso, que es una obra clásica del pensamiento ecologista. El subtítulo es toda una declaración de intenciones: “Economía como si la gente importara”. Nacido en Alemania en 1911 y formado en EE.UU., Schumacher trabajó casi toda su vida como economista para el gobierno británico, lo que le llevó a pasar una larga temporada en Birmania. Procedente de una familia luterana, se entregó al agnosticismo en sus años universitarios.

Su paso por Birmania, donde se familiarizó con el pensamiento budista, le hizo descubrir que la espiritualidad no era un atavismo o una ilusión, y comenzó a aproximarse al cristianismo, hasta que se convirtió al catolicismo en 1971. A partir de ese momento, se decidió a escribir dos obras, una de economía y otra de filosofía, que recogieran las reflexiones de un economista y pensador perplejo ante un mundo que marchaba aceleradamente hacia su alienación. La primera, Lo pequeño es hermoso, apareció en 1973 y fue un éxito inmediato. La segunda, Una guía para los perplejos, fue publicada el mismo año de su muerte (1977) y ahora se reedita en castellano.

Se podría decir que, en este libro, Schumacher responde a dos de las preguntas que, según Kant, resumen la filosofía: ¿qué puedo conocer? y ¿qué debo hacer? Sostiene que, desde la modernidad, domina el interés por conocer únicamente aquello que nos proporciona la certeza propia de las demostraciones matemáticas. Frente a la sabiduría tradicional, que consideraba que la mente era débil pero ilimitada, es decir, capaz de alzarse sobre sí misma hacia lo más elevado, el pensamiento moderno asume que la mente humana tiene límites fijos y estrechos (solo podemos conocer números), pero dentro de ellos el ser humano consigue un poder virtualmente ilimitado. Schumacher cree que esta perspectiva es falsa y empobrecedora, porque ignora las realidades superiores, que aportan orientación y felicidad al ser humano.

Una guía para los perplejos se estructura en cuatro partes, dedicadas al mundo, el hombre, el aprendizaje humano y la vida humana. Son sus propuestas metafísica, antropológica, epistemológica y moral, que se enfrentan radicalmente a las ideas hegemónicas de entonces y de ahora. Lo que presenta Schumacher mantiene intacta su vigencia en la actualidad. Así, frente al mundo reducido a materia y datos, propone un orden jerárquico de niveles del ser; frente al hombre reducido a un conglomerado bioquímico carente de significado, defiende su capacidad de autoconsciencia y trascendencia; frente a un conocimiento reducido al universo físico-matemático, afirma la posibilidad de conocer realidades espirituales, y frente a una ética utilitarista, propone una ética asentada en la sabiduría y la entrega a los demás.

El pensador de origen alemán se nutre de autores cristianos, del pensamiento budista y de las culturas tradicionales, para llegar a esa realidad que está más allá de toda calificación, y que C.S. Lewis denominaba el Tao en su obra La abolición del hombre, libro que tiene muchos elementos en común con este.